martes, 20 de octubre de 2020

Crónicas del Campo Santo, Nº 13. Advirtiendo.


 

Crónicas del Campo Santo Nº 13. Advirtiendo.

Nos están advirtiendo: es posible que el virus SCV-2 haya mutado y nuevos linajes víricos son los causantes de esta "segunda ola" (¿Cómo es posible que un virus artificial en vez de degradarse en el tiempo mute y se refuerce? ¿Alguien me lo puede explicar?)

Al ser un virus del tipo ARN tiene facilidad para mutar, nos afirman los científicos afamados, y afectar a sus propias proteinas, ¿qué ocurre a continuación? Pues que un antiviral o vacuna contra el virus "de primera ola" es ineficaz contra el de "segunda ola"; así, ¡tal cual!. Tan solo si las personas desarrollan anticuerpos rápidamente pueden cerrar la puerta a la entrada de los virus patógenos. Pero, ¡atención!, para que su organismo sea capaz de producir esos novedosos anticuerpos ¡usted ha de ser expuesto al virus!

¿Dónde está el truco de este asunto? Que usted se exponga a la "mínima carga viral posible", tan solo a pequeñas muestras, que le hagan saltar las alarmas pero no lleguen a infectarle fuertemente. De ahí que los sanitarios insistan en la necesidad de utilizar mascarillas en espacios cerrados y lavarse bien las manos con agua y jabón (hidroalcohol en su defecto)

Dicho todo esto en roman paladino: el SCV-2 que padecimos en primavera ha mutado y no es el mismo este otoño. A cuidarse, amigo, pues a mayores de este virus siguen en el aire los de la tuberculosis, gripes y resfriados, bacterias y hongos repulsivos, ¡el paraíso de los hipocondríacos!



En la Cuarta Disolución andan muy, pero que muy, revueltos pues no saben si atender a los requerimientos de la Tercera o a sus lógicas aspiraciones hacia la Quinta. Y así andan la mayoría, de corre, ve y dile, dale que toma, que esta ola en vez de pasar se realimenta y recrece; esto es ya es por demás, aún nos quedan como mínimo otras dos semanas para que termine de pasar la "ola" actual, y ya hay quien pronostica una "tercera ola" cercana.



El fulgor solar va en aumento sin que nadie se de cuenta, tal vez por que ha refrescado en estos últimos días e incluso llueve algo; ya casi parece un otoño de hace 40 años. Entremientras el virus de moda va llegando, inclemente, a residencias de ancianos de los lugares más remotos de la península. ¿Qué misteriosa propiedad tiene este SCV-2 para atravesar valles y montañas hasta los lugares más alejados? Fabero por ejemplo, ¡pero si no había practicamente nadie infectado en todo El Bierzo! ¿Cómo llegó precisamente a esa residencia de ancianos? 

Esto es igual a una influenza, gripe estacional, con una tasa de letalidad de 3 fallecidos sobre 100 infectados, que se ceba con las personas mayores de 70 años, ¡como está sucediendo desde los años 20 del siglo pasado! Alguien tiene que comenzar a discurrir, teniendo la cabeza sobre los hombros no en los pies.



Como no me apetece calentarme la cabeza me voy a andar por la ribera del Torío y en el lugar más estrecho del senderín me topo con ¡1.200 ovejas! Las bajan hacia la ribera del Esla pues ha comenzado a nevar en las montañas de la cordillera. Casi me voy con la mas mansa, ¡me miraba con unos ojitos! Pero el carnero me resopló fuerte al pasar a mi lado y eso me dió que pensar. Continué mi caminar recogiendo semillas de árboles para el Camino de Santiago; algún día, supongo, nos dejarán salir de la ciudad y obscura cueva mental en la que nos mantienen encerrados.



El día que descubrió que cada reloj marcaba una hora diferente decidió emprender un proyecto atemporal. Ni tan siquiera las inclemencias metereológicas intergalácticas le detendrían. Intemporales viajarán por el fabuloso río de las galaxias, Laniakea aguarda y da para muchos juegos y vivencias.



Cosas veredes, amigo Sancho; he visto gitanas en el barrio de San Martín gritando: ¡queremos trabajar! Me tuve que tomar dos chatos seguidos en La Gitana para pasarlo a creer; chacho, ¡cómo han cambiado las cosas! Yo recuerdo a sus padres o abuelos yendo a echar la brea por las calles y carreteras.

Lo nuestro es hacer camino y después... ya se andará.

lunes, 12 de octubre de 2020

El Senderín, octubre de 2020, Nº 38, de la segunda época

 


Ya tenemos con nosotros el número de octubre de nuestra revista peregrina: El Senderín, de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León. La foto de la portada es de Beatriz y la escultura es El peregrino, de María Antonia de Lora.

Si se fijan en el pelegrín ¡está embozado! Y así nos van a tener por un tiempo a todos, pero vayamos con la revista.


La editorial de este mes refleja el desconcierto reinante; cuando ya el verano parecía concluir plácidamente nos pilló, a algunos de sopetón y a otros más avisados "la segunda ola". Y no hay manera de reanudar las actividades sociales e incluso se ha tenido que cerrar el local social donde se acogía a los peregrinos para informarles, y dotarles de planos, credenciales y lo que fuese menester. El concurso anual de fotografía ha sido un éxito aún mayor que años anteriores y las obras de lo más relevante.

Tocan elecciones, en España estamos votando cada dos por tres y eso es muy de agradecer. Hay que renovar la junta directiva y se espera y se confía en que todo el proceso electoral transcurra sin mayores impedimentos. Mascarillas al margen.

Buen Camino a todos.


Una iniciativa luminosa como pocas: La Luz del Camino, una mochila en homenaje a las víctimas de la enfermedad llamada Covid-19. Se sigue diciendo el covid, como si le conocieras de toda la vida y tomases chatos con él en el barrio pero, en fin, que es una enfermedad que se ha llevado a muchos ancianos por delante y ahí estaban mis compañeros de asociación para portar la mochila un pueblo tras otro. Y también un reconocimiento especial al peregrino infatigable: Paul Garland; nuestro inglés que nunca para y ora está en León, ora en Zamora, en Ourense...; muy agradecidos por su colaboración.

Luminosos deseos.


Un relato que me ha llegado al corazón, pues soy quijote hasta las trancas.

Has de saber hermano Sancho que el mejor manjar es una buena hambre. ¿Cuántas veces me lo diría mi abuela? Y cuánta santa razón tenía. ¡no se lo pierdan!


Recordando los 25 años que lleva nuestra asociación desde que se fundó comparto algunas reflexiones de Amelia, que es con la que me hice socio y con la que más he compartido "movidas peregrinas" Ella provenía de la Asociación Astur-leonesa de Amigos del Camino de Santiago y recuerdo uno de los empeños en común de los que intenté sacar adelante: que el Camino de San Salvador fuera proclamado Patrimonio de la Humanidad, pero no se logró. Por..., causa de unos papeles guardados en un cajón. Y mira que en Oviedo lo tuvimos en la mano, que solo restaban cuatro actuaciones puntuales en la zona asturiana, que más documentado, más histórico, no podía ser y estar. Pero... la burocracia. Y hasta hoy día.


Otro encanto de mujer que se dejó la piel por intentar sacar adelante el Camino de San Salvador: Beatriz Gallego Martín; nuestra presidenta cuando lo dejó Amelia. Comenzó con Félix y Juan Carlos, ¡el mayor par de truanes peregrinos de aquí a Compostela! Los que se curraron el albergue de Samos, cambiando las literas por otras nuevas, cambiando los sanitarios y los lavabos, pintando los techos como si aquello fuera la capilla sixtina, ¡y qué gran presidenta fue Beatriz de nuestra asociación! Caritas Leonesa no sabe bien aún la joya que se nos marchó.

En la foto subiendo a La Collada de San Antón, me parece a mí, cuando pasamos de Buiza a Poladura de la Tercia en pleno invierno. A porfía, que a porfía no nos gana nadie, y cruzamos para promocionar el Camino de San Salvador en el mes de febrero del año 2006.




Una estupenda reflexión Al hilo de mis pasos, de Ana Cristina López Viñuela que no deberían dejar de leer. Aquí estamos de paso, es una etapa del camino esta vida, nos quedan por delante ¡las estrellas!



Un suceso luctuoso: el fallecimiento de don José Mariscal, el cura de Carrión de los Condes. Convirtió con más esfuerzo que dinero la casa parroquial en un estupendo Albergue de Peregrinos allá por el año 1996, y no paró un solo día en atenderlo, fuera invierno o verano, como un hospitalero voluntario. Albergue de donativo.


Los que en alguna ocasión disfrutamos de su hospitalidad y la de su hermana: doña Margarita ¡nunca lo olvidaremos! En los años 90 ya estaban allí, y no hay que decir más.


La despedida, por supuesto, es: De mis lecturas emocionales, esta vez titulado: ¡Una vela en la oscuridad!

¿Acaso estamos en "la noche oscura del Alma"? Desde luego desanimados y apaplados estamos bastante luchando contra un enemigo invisible que tiene nombre de risa: covid. Ni a un perro le haría yo eso, me parece escuchar a mis ancestros. Ahora todos somos personas 3-D: Desconocidas, Distantes, y Diferentes, en una perfecta Tercera Disolución. Ya no hay roces picarones entre jóvenes amorosamente ardientes, ¡no sin mi mascarilla! 

Podríamos volver a los balcones de Sevilla y a rondar a las majas con guitarrones, pero ¿dónde se fue Don Juan? ¿Dónde los burladores de la muerte y tan solo al amor sometidos? Ahora todo es miedo a ser contagiado, ¿sino es de amor de qué has padecido? Te dirán cuando hayas fallecido. Ya ni en las bodas se puja por la liga de la novia, ¿esto es el fin de la humanidad? ¿de nuestra civilidad?



Recordar esto, amigos, hemos sembrado en El Camino de Santiago y no lo hicimos por nosotros, pues otros vendrán que buenos nos harán. Confiar.




domingo, 4 de octubre de 2020

Crónicas del Campo Santo, Nº 12. En la jaula.

 


Crónicas del Campo Santo Nº 12. En la jaula.

Una nueva crónica, para su complacencia. Pero comienzo incomodando: ¿por qué, supuestamente, tan solo nos pasamos "cosas malas" los unos a los otros?, y por ello debemos andar contínuamente embozados y lavándonos las manos constantemente. ¿Acaso no hay algo bueno en el ser humano digno de ser compartido? ¿Dónde se fueron los valores humanos?

Amistad, compañerismo, amores frugales, frotamientos acalorados, ¡tantas cosas! Y nos quieren inculcar que todo eso es algo prohibido (¡Hay virus al acecho, amigo!) Las manzanas de Adán, con lo que me gustan a mi, estaban en modo prohibido según aquella "nueva normalidad" impuesta a los adanes. ¿Usted qué haría en un caso similar? ¿Obedecería, creyente? ¿O se quitaría la mascarilla y a bocados se comería la vida?

Allá cada cual, que cada uno es cada quien, pero que sepan que el temer es lo contrario del amar. Así me enseñaron a vivir mis ancestros, y de sus recuerdos me he servido para aguantar hasta el momento presente. Amor, amar, eso es la auténtica "normalidad eterna", y falso, temeroso, lo demás.



Comienzan las ligas de deportes profesionales sin espectadores de campo; todo va a ser ahora telerelaciones apantalladas, vidas y muertes de videojuego (el médico de familia me atiende por teléfono, le pido charlar un rato por el guasss, pero lo rechaza; ya, que igual está poco presentable esta mañana. Un crack el paisano, espero que no se jubile antes que yo; hizo bien en rechazar la llamada pues yo estaba en pijama y ni me daba cuenta, es ya casi mi uniformidad con esta "nueva normalidad") Vamos a estar teleinformados y deberemos teletrabajar, el que pueda; confío en poderme jubilar antes de que me de un "telele".

Me he comprado unos nuevos cascos para utilizar con el ordenador, a imitación de los que tiene un sobrino, un fenómeno del Fornite el chico, y los mios tienen lucecitas a mayores; si escucho música, algo de Joe Satriani, de noche, se llena toda la sala de luces de colores. Estos guajes fornites saben más que los conejos de Borrenes (Según el Tío Ful miran a ambos lados antes de cruzar las carreteras y así nunca les pilla un coche) A estos chavales no va a haber covids que los maten. Cuando alcancen la mayoría de edad y con esa puntuación en el videojuego ya estarán preparados para ser ministros y ministras de Sanidad y..., bueno, de lo que sea.

España tiene un destino claro en lo universal, e intransferible. Pero habrá que esperar a que nos den el relevo los fornite.



Yo aún recuerdo en extrañas ocasiones cuando, de niño, íbamos toda la banda de La Mano Negra a comer acederas y fumar tallos de cardo de la trinchera del ferrocarril de Matallana. Comíamos picaculos, zarzamoras, brunos. Ocasión grande y para avezados era saltar la tapia del colegio de Los Jesuitas y mangarles peras y manzanas, ¡cómo nos poníamos comiendo a cuatro carrillos! Ya de exploradores nos íbamos hasta La Sobarriba, subíamos por los pinos de La Candamia para llegarnos hasta los mostajos y tirarles piedras a los conejos. Íbamos en amor y compañía y ahora, en estos tristes días veo a los críos embozados, superprotegidos, telemáticos fornites para toda su vida; nunca correran para intentar atrapar a un faisán ni sabrán lo que es pillar una trucha con las manos andando por las piedras del río Torío. Ese fue nuestro videojuego cuando fuimos niños, ni mejor ni peor, es más de lo mismo; solo que nosotros jugabamos en la "pantalla grande" y a ellos les está tocando jugar en la "pequeña pantalla" de su ordenador.



Quieren sembrar yerba en el planeta Marte, bien; pero como no lleven hormigas (en especial del tipo voladoras) ¿quién hará el trabajo de terraformar ese mundo? ¿Usted se imagina trimillonarios tirando de azada y guadaña en las frías parameras marcianas? Yo no, no lo paso a creer; o guardando en los tinos chicharro en salmuera (muy abundante la salmuera en los polos, al parecer) Es que habría que llevar también los chicharros y arenques desde aquí. ¿A qué son ese dispendio de energías?

Colonizar suena bonito, pero ocurre que los colonos tienen la sana costumbre de independizarse a la menor oportunidad que se les presenta por más benevolentes que sean los virreyes gobernantes. La historia contemporánea del continente americano es sabia en este tipo de enseñanzas, Bolívar y todo eso. Yo soy mucho de chicharro y romería, los arenques me pirran y por las anchoas soy capaz de ir hasta Santoña andando para ponerme como El Quico, pasando por Ondárroa a probar las recién pescadas con unos chacolís fresquitos.

Los tinos para los pescados en salmuera se podrán realizar facilmente con unas impresoras adecuadas pero ¿cómo conseguir arenques en Marte? Y besugos de paso. Viaje a las estrellas.



En la jaula se comenta hoy día la infección de la pareja presidencial estadounidense; les deseo una pronta recuperación. Estos cuatro años pasados a base de pan y circo (mediático) son impagables; que todo sea para bien y vayan cayendo redes y barrotes que por más que invisibles nos mantienen prisioneros en una irracional experiencia espacial a bordo de Madre Tierra.