jueves, 23 de diciembre de 2010

Un viaje a Finisterre


En el verano de 2004 acompañado de mi esposa fuimos hasta Finisterre para volver a visitar un lugar tan bonito y especial.


Estuvimos en Cee visitando la villa tan moderna con sus bonitas vistas de la ría. Comimos en el centro comercial y nos dimos una vuelta por el lugar para conocerlo apropiadamente.


Caminamos hasta Corcubión y nos encontramos un precioso pueblo marinero con una ría pequeña, pero preciosa.
Visitamos su pequeño museo y anduvimos por sus calles paseando encantados. La villa ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico.


Seguimos la marcha hasta llegar a la playa de Sardiñeiro y la playa de Lagusteira para dar un abrazo al cruceiro de Baixar, del siglo XVI, para ya entrar en Fisterra; siempre siguiendo el trazado del Camino.

Una vez en Fisterra recorrimos sus calles y buscamos alojamiento.
Lo encontramos rápidamente al lado mismo del restaurante O Centolo; donde ya había estado en otra ocasión. http://www.centolo.com/es/


Para unos peregrinos como nosotros no podía faltar la subida al Faro de Fisterra.

La impresionante vista del Océano Atlántico desde el lugar donde en otra ocasión quemé unas cuantas cosas viejas.

El lugar oficial donde quemar el calzado, al llegar al faro de Fisterra, ya estaba en el 2004 bastante machacado. Ignoro como se encontrará hoy día.

Al fin llegamos al Faro para visitar el museo y tomar una caña con tranquilidad.
Después el descenso a comer en Fisterra.

 Nos quedamos seis días disfrutando de un merecido descanso para este par de peregrinos en el fin del mundo.
Tan pronto llovía como salía el sol y lo que necesitábamos era descansar. Si dios quiere algún día volveremos a Finisterre.

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