domingo, 22 de mayo de 2011

Jose Carlos entrevista al autor de Camino de las luciérnagas

Me encuentro en el transcurso de una soleada tarde de mayo en compañía de Daniel Paniagua Díez, que acaba de introducirse en el duro mundo editorial con su primer libro: "Camino de las Luciérnagas"; una colección de cuentos sobre las aventuras de un grupo de curiosos personajes que hacen el Camino de Santiago.

-Buenas tardes Dani: ¿preparado para el interrogatorio?
Haz tus preguntas.
-Háblanos un poco de tu vida. ¿Dónde naciste, en qué trabajas, etc...?
Nací en la ciudad de León y es donde vivo actualmente. Trabajo en la renfe desde el año 84 y escribo desde joven. Después de escribir cosas en internet, foros, colaborar con revistas, y participar en concursos de cuentos me decidí a publicar una colección de cuentos sobre el Camino de Santiago.
-¿Por qué el Camino de Santiago?, ¿qué significa para ti?
Es algo que conozco desde que tenía 15 años, he estado docenas de veces en Santiago de Compostela. En septiembre de 1999 hice la peregrinación comenzando en el Puerto de Somport y desde entonces he seguido con el tema ya como peregrino, de hospitalero, o de simple colaborador de algún modo con el Camino.
-Sin duda algo has vivido durante esa experiencia que te ha hecho sumergirte tan profundamente en el tema. Háblanos de tus experiencias en el camino.
Caminar durante 33 días, el primer recorrido que hice, te hace conocer un mundo bastante diferente al que vivimos todos los días. Ya tenía la experiencia de montañero desde chaval, los campamentos y refugios de montaña, la convivencia con gente de cualquier rincón del mundo. Pero en el Camino se dan unas circunstancias especiales que resultan prácticamente irrepetibles. Por la religiosidad y espiritualidad que se respira recorriendo los caminos milenarios; pues por Camino no me refiero solo al Francés sino a todos cuantos llegan o salen de Compostela.


-Todos los personajes de tu libro se van transformando al hacer el camino, sumergidos en un halo místico; cada uno según la razón por la que lo hace.¿Es tu manera de reflejar, a través de los cuentos, tus experiencias personales?
Algo habrá de ello; al ser cuentos fantásticos te tomas licencias al escribir que si fuera un relato o diario de una experiencia del Camino no harías. Cada cuento tiene un por qué, un tema, un lema, un pequeño misterio, que se añade al gran misterio que es el Camino en sí y que atrae gente cada año por miles y miles. Ten en cuenta que algunos cuentos han sido escritos en sitios tan dispares como Jaca, Burela, o Compostela, por ponerte un ejemplo.
-Sin embargo, es posible que la masiva afluencia de personas de todo el mundo, haya comercializado la ruta y la haya desviado de los antiguos valores que guiaban a los viejos peregrinos. ¿Es tu libro una crítica a esa superficialidad manifiesta en algunos casos y un reclamo a la vuelta de los verdaderos valores?
No importa que vengan al Camino un millón de personas anuales y que florezcan comercios de todo tipo a su vera. En la Edad Media hubo años que vinieron a España cientos de miles de peregrinos y de ahí el esplendor de Compostela y otras ciudades del Camino. El libro es más una llamada a hacer una peregrinación, con el sentido que han tenido las peregrinaciones desde hace miles de años en todo el mundo a los más diversos santuarios de todo tipo de confesiones religiosas. Si no se intenta ser o llegar a ser peregrino lo que haces es turismo, senderismo, trekking.


-Según tu visión personal: ¿qué significa para ti ser peregrino o ser turista?
Es bien sabido que el turista exige y el peregrino agradece. Si voy a Compostela de vacaciones y el hotel no me satisface presento una reclamación, armo jaleo, exijo lo que tenga que exigir pues lo pago de mi bolsillo. Si estoy de peregrino, llego a las tantas a un albergue donde me acogen, me ofrecen sus servicios, y puedo disfrutar de su descanso y compañía, no puedo por más que agradecerselo. Y si tengo pagar algo pues lo pago y en paz. Para ser peregrino tienes que decidir serlo y ¡buscarlo!
-Entonces, sin duda animas a cualquiera que se decida a hacer el Camino a sumergirse de lleno en el ambiente peregrino, alejándose de todo ambiente mundano. ¿Tal como hizo Marcial, uno de los personajes de tu libro, que una vez impregnado de la esencia del camino ya no pudo dejarlo?
Animo a conocer unas sendas llenas de historia, de personas, paisajes, momentos especiales y a buscar una convivencia con personas afines espiritualmente con tu manera de ser y de vivir. Y lo curioso es que terminas encontrándolas y resultan ser de Nueva Zelanda, Uruguay, o Corea del Sur. Y eso te hace pensar un poco. También las largas horas que pasas caminando al aire libre te ayudan a replantearte muchas cosas de la vida diaria. Cómo llevas el día a día.

-De la lectura de tu libro me ha llamado la atención la historia de "Flora". ¿Corresponde a un personaje real que vivió una experiencia similar?
El primero de los cuentos sobre el Camino que escribí fue "Corre, Flora, corre". Estaba en Burela recorriendo con mi novia el camino que va por la Marina lucense por Foz, Vivero, etc; y no paraba de preguntarme porqué me gustaba tanto el tema peregrino y qué tenía de especial. Así que pensé que con un cuento le daría mejor a entender el misterio del Camino y cómo lo percibo yo. Una mezcla de realidad y misticismo; unas personas que tienen una parte mortal, material, carnal, y otra casi siempre imperceptible, posiblemente inmaterial, y eterna en el mejor de los sentidos. Mediante una fantasía quise introducirla en algo que en sí mismo es inaprensible. Al final del cuento, a la peregrina, después de tal experiencia como la narrada tan solo le queda un perfume espiritual que solo ella puede percibir pero le resulta imposible de negar. Es lo que ocurre a cualquier persona que ha tenido experiencias de este tipo; no puedes demostrar nada pero te queda para siempre. 
-Tus cuentos están llenos de referencias a las estrellas y a las constelaciones, tan relacionadas con el Camino de Santiago y la Vía Láctea. ¿Es un reflejo de tu profunda afición a la Ciencia Ficcion?
Uno de los primeros libros que leí de niño fue La isla misteriosa, de Julio Verne, a penas tenía 6 años. Tengo en casa algunos cientos y no sé cuantos habré leído. Pero lo de las estrellas y las constelaciones va relacionado íntimamente con el Camino y los personajes. Uno de ellos es astronauta y algún guiño habrá a la ciencia ficción pero son cuentos fantásticos y eso otra rama de la literatura.



Bueno, pues aquí llegamos al fin de ésta conversación. Te deseo suerte en la publicación de tu libro y que ésta experiencia te anime a continuar escribiendo en el futuro.

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