jueves, 12 de septiembre de 2013

Boletín de Hospitaleros Voluntarios.Septiembre 2013


IN MEMORIAM


Hans Georg (Jorge) Lux
+5 de abril de 2013
Jorge Lux era un veterano hospitalero alemán, de esos que se pueden encontrar en la libreta amarilla de José Ignacio. Tenía una fuerte vinculación con España y con la peregrinación. Su hija Verena nos ha informado de su muerte a los 73 años “porque creo que una parte importante de su vida fue el Camino de Santiago y las experiencias y personas a él asociadas” Fue Jorge hospitalero, entre otros lugares, en Nájera, en Grañón, en Sahagún o en Ponferrada. Otro peregrino, otro hospitalero que nos precede para prepararnos el albergue último. Desde aquí enviamos un sincero abrazo a la familia.
Manuel Dalmeda
+7 de septiembre de 2013
De manera repentina se nos fue Manuel Dalmeda (de Vigo, que era la muletilla que siempre acompañaba su mención) Era hospitalero en Nájera en el momento de su muerte; había salido a correr con uno de sus compañeros hospitaleros y en Azofra se sintió mal y murió. Manuel estaba justo donde quería estar porque este año, recién enviudado, quería estar en los albergues, con los peregrinos, quería ayudar. Tenía yo un a menudo contacto con Manuel y creo que si algo lo define es bueno; Manuel Dalmeda (el de Vigo) era un hombre bueno.  Iba a cumplir 62 años, no nos regalará con más joyas de su Atlántico pero, sobre todo, no volveremos a compartir con él lecciones de saber estar, prudencia y discreción. Para su hija Patricia no será un año fácil a pesar de la alegria de un nuevo hijo.

Para ambos y sus familias os pedimos una oración.

“00.º.00”
El verano nos ha traído algunas novedades aunque, en general, fue un tiempo tranquilo. Lo más destacado, sin duda, ha sido que el día 1 de junio dejamos de asistir en el Albergue de la Cofradía del Santo en Santo Domingo de la Calzada. La decisión es el fruto de mucho tiempo de reflexión sobre qué debíamos hacer a la vez que seguíamos recibiendo escritos de hospitaleros sobre malas experiencias en el albergue. Y llegó el momento. Con mucha pena después de tanto años ayudando en ese albergue, cuando era aquella habitación en la parte alta de la casa y el polideportivo donde dormimos muchos de los peregrinos más viejos de este grupo o en el novísimo albergue que hemos ayudado a sacar adelante, nos fuimos.
Françoise Marcel y Marie Eckhardt fueron las últimas hospitaleras junto a Manuel Oliva, que las ayudó unos días de fin de mayo.
Marie, envió esta carta desde casa; ayudó en la Casa hasta el último momento y salió de Santo Domingo con lágrimas. Manuel, hizo una reflexión también tras la experiencia en el albergue, que me gusta especialmente porque termina con una esperanza.

Querida Ana:
Ya te he escrito muchas veces sobre nuestra estancia en Santo Domingo; esta relación, para concluir… Françoise pensaba escribir también pero se fue a Irlanda (…) y no habrá tenido tiempo.
Al llegar adivinábamos que la cosa no iba a ser sencilla: el tamaño del albergue y la afluencia de peregrinos en mayo (más el mal tiempo); el cambio de Prior; la organización que cambia cada semana al cofrade que te ayuda (o a quien ayudas); nuestra plaza –posición- en la acogida (no somos el primer contacto del peregrino sino el segundo o el tercero); la gente que está alrededor de los cofrades: Vicki y Josu (cuyo papel exacto no es fácil de percibir)
Además, por Angel, sabía que quizás éramos la última suerte para que continuara la asistencia de Hospitaleros voluntarios en Santo Domingo. Y por parte de los cofrades había también una espera de prueba ya que nos decían que las últimas experiencias habían sido negativas.
Nosotras no habíamos venido para pasarlo mal e hicimos lo posible para que saliera bien para nosotras y para ellos. A pesar del cansancio debido al tiempo de trabajo diario, lo hemos conseguido. Nos hemos llevado bien con los miembros de la Cofradía y los peregrinos, creo, estuvieron contentos.
Así que cuando me comunicó Manuel vuestra decisión sentí una impresión de fracaso. No era capaz, en el momento, de tomar la distancia necesaria para juzgar la situación desde otro punto de vista aunque entendía muy bien que no se puede exigir de los voluntarios que encajen en el marco definido por los cofrades. Manuel también pudo observar con más atención la lógica de la acogida según ellos. No creo que sea mala, estoy segura de que lo hacen con mucha sinceridad pero hay situaciones en que el primer contacto es más militar y autoritario que amistoso (porque no saben hablar, solamente dicen palabras que suenan como órdenes desagradables; a Françoise también algunos le hablaban así aunque ella entendía perfectamente el castellano)
Pensando en el lema de nuestro último encuentro de diciembre “Volver al origen”, estoy de acuerdo con la decisión vuestra. No somos indispensables en este albergue, ya que la Cofradía tiene muchos voluntarios que pueden ayudarles en la acogida tal como ellos la conciben. Somos más útiles donde no hay tantas posibilidades materiales y donde queda más sitio para el contacto con las personas no más.
Al final, ha sido una experiencia positiva para nosotras: hemos podido integrarnos y entender mejor la tradición de Santo Domingo.
Nos han invitado a volver…ya hemos dicho que sólo si terminábamos a las cuatro de la tarde.
Ya te lo dije: a mi me atrae el carácter multicultural de esta experiencia.
Marie.




A algunos llegamos… de otros salimos…
La pequeña historia de Hospitaleros Voluntarios, en la que cumplimos 23 años, nos ha llevado a atender diferentes albergues del Camino.
Repasando el Boletín de Hospitaleros nº 21 de Octubre de 2003, hace casi 10 años, leo que atendimos esa temporada, los albergues de Arrés, Eunate, Viana, Nájera, Santo Domingo, Grañón, Belorado, Tosantos, las ruinas de San Antón, Puente Fitero, Villasirga, Bercianos, El Burgo Ranero, León, Foncebadón, Ponferrada, Cebreiro, Samos y Ribadiso. Y que aquel año dejamos de trabajar en Roncesvalles y Navarrete.
Como se puede comprobar, algunos de estos ya no lo atendemos en 2013: Eunate, Belorado, Tosantos, San Antón, Puente Fitero, León, Foncebadón, Cebreiro y Ribadiso. A cambio atendemos otros: Zabaldica, Estella, Logroño, Calzadilla de la Cueza, Calzadilla de los Hermanillos, Castilblanco de los Arroyos, Alcuéscar, Salamanca y Zamora. En estos 10 años hemos llegado y hemos salido de albergues como el de  Villamayor de Monjardín, El Acebo, Orense, Fuenterroble o Carrión de los Condes.
En el Boletín de Hospitaleros de Mayo de 1995, se lee que ese año “atenderemos los albergues de Roncesvalles, Los Arcos, Logroño (el municipal), Nájera, Belorado, San Juan de Ortega, Burgos, Hornillos del Camino, Castrojeriz, Puente Fitero, Frómista, Calzadilla de la Cueza, Reliegos, León, Hospital de Órbigo, Rabanal del Camino, Molinaseca, Ponferrada y Samos”. Con lo que podemos seguir viendo, que a algunos llegamos y de otros nos marchamos.
Allí donde trabajamos, lo hacemos siempre con el mismo espíritu y respetando las conclusiones que año tras año refrescamos, en los Encuentros de fin de temporada. De donde nos marchamos, lo hacemos porque sus propietarios quieren cambiar la forma de acogida o porque sus responsables prefieren gestionar ellos mismos los albergues. Y esto ha sido así desde el principio de Hospitaleros hasta el día de hoy.
Y ¿por qué cuento todo esto? Pues para deciros que el mes de mayo de 2013 ha sido el último de Hospitaleros Voluntarios en el albergue de Santo Domingo de la Calzada.
Marie Eckhardt, a la que dedico estas palabras, estuvo trabajando hasta el último minuto, con el cariño que en sus muchos años como hospitalera, siempre ha demostrado. Gracias Marie.
Nos marchamos con pena:
- Porque la Casa del Santo ha sido referente de nuestra hospitalidad durante años.
- Porque allí nació Hospitaleros Voluntarios.
- Porque en ese lugar se escribió el primer Boletín de Hospitaleros, en febrero de 1995.
- Porque en esa Casa hemos realizado varios cursos de formación de nuevos hospitaleros y algunos Encuentros de fin de año.
- Porque allí se escribieron algunas de las Conclusiones que nos han traído hasta aquí.
- Porque Santo Domingo es reconocido como Patrón de los Hospitaleros; nuestro Patrón.
Y nos marchamos con la esperanza de volver algún día, el día en que nuestro trabajo sea de nuevo necesario en la Casa del Santo. Y este es el motivo de nuestra salida: el no poder hacer la hospitalidad en la que creemos. Solo éramos ayudantes de los cofrades, sin autonomía, sin iniciativa, sin poder acoger como nos gusta hacerlo.
Esperamos que el Santo nos vuelva a llamar, porque ese será un día de fiesta para Hospitaleros Voluntarios.
Manuel Oliva


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UN TESTIMONIO EMOCIONANTE:

Después de hacer el Camino, en mi interior rondaba la idea, y la necesidad, de ayudar; por eso decidí hacerme hospitalera.
Mi destino fue Zamora, lugar maravilloso donde el Duero, con su “eterna estrofa de agua” baña la ciudad, esperando a los caminantes, desempolvando sus ropajes del Camino.
Trabajé mucho y con entusiasmo en el albergue y como si el destino quisiera jugar conmigo, lo vi. Allí estaba el protagonista de esta historia.
Cristóbal, es un sevillano que venía haciendo el Camino en su bicicleta; entró  en el albergue pidiendo información sobre el Camino Portugués. Eran las 2 de la tarde y hacía mucho calor. El ambiente era pesado y él venía cansado pues aunque la jornada había sido larga su intención era seguir. Al final, entre charla y charla cambió de opinión y decidió quedarse en el albergue.
Me preguntó de donde era y le contesté que era gallega, de un pueblecito cerca de Santiago; le animé a que fuera a ver los fuegos artificiales de la noche del 24 de julio en Compostela, para celebrar el comienzo del día 25, festividad de Santiago Apóstol. Me contestó que si le daba tiempo a llegar iría, pero yo insistí en que estando tan cerca no debería perdérselo. 
Un par de horas mas tarde  apareció el otro protagonista de esta historia. Oscar también hacía el Camino en bicicleta y vino preguntando por  Cristóbal. Le confirmé que estaba hospedado en el albergue, pasaron la noche y continuaron Camino al día siguiente. Pero aunque su peregrinación proseguía, Cristóbal sobre su bicicleta, se iba acordando de la conversación que había mantenido conmigo sobre ver los fuegos pero veía que aunque sus piernas trataban de darle fuerte a los pedales, no iban a llegar a tiempo y él no quería perderse ese maravilloso baile que tienen los fuegos con la Catedral, majestuosa para la fiesta de nuestro patrón Santiago.
Fue entonces que decidieron subir al tren en Puebla de Sanabria con destino Santiago de Compostela, pero la fatalidad hizo que poco antes de llegar a Santiago el tren descarrilara. Murió mucha gente. Cristóbal y Oscar resultaron heridos, pero no se acordaban de sus heridas y sacaban gente del tren ayudando en todo lo que podían con sus escasas fuerzas. Eran caminantes, peregrinos, traían el polvo del Camino y una voz interior que les decía: ¡seguid así peregrinos, con fuerza, es vuestro destino, está en vuestro Camino ayudar con el talante y la humildad que caracteriza al peregrino!
Eso me relataron después, cuando todo había pasado.
Salvaron la vida de algunas personas a pesar estar heridos y de que su vida también corría peligro, pero el Camino les dio esa fuerza, ese espíritu luchador.
Su vida –y la mía- cambiaron a partir de esta historia, porque en cierto modo contribuí a ponerlos en ese camino que el destino tenía pensado para ellos. Mi sufrimiento fue terrible pensando que si la fatalidad les hubiera tocado, yo me sentiría culpable de haberlos puesto en ese tren. Ellos dos, hablando conmigo me convencieron que habían sido elegidos por el destino, por la Providencia, para ayudar a mitigar tanto sufrimiento.
Por esta razón  en el albergue de Zamora, me gustaría que hubiera un recuerdo para estos dos héroes que el Camino del Destino puso en aquél tren, en esa triste curva, para ayudar la los demás.
Flor (Hospitalera) de La Coruña




ENCUENTRO ANUAL DE HOSPITALEROS 2013: CONVOCATORIA


Los días 6, 7 y  8 de diciembre tendrá lugar el Encuentro anual de Hospitaleros Voluntarios del Camino de Santiago.
Este año, nos vamos a reunir en el Complejo Residencial Fray Luis de León, en Guadarrama, en la provincia de Madrid.
El Encuentro comenzará el día 6, viernes, a de las 12 de la mañana y terminará el día 8, domingo, después de la comida.
Contamos con 160 plazas.
Ya estamos dando los pasos necesarios para que todo esté organizado para entonces. Nos alojaremos en habitaciones dobles y triples. Desde la organización nos encargaremos de hacer la distribución por habitaciones.

Como en otros años, éste es el criterio para asistir:

1.     Hospitaleros novatos que hayan sido hospitaleros en 2013.
2.     Hospitaleros veteranos que lo hayan sido en 2013 y nunca hubieran asistido a una de estas reuniones.
3.     Hospitaleros veteranos que lo hayan sido en 2013 y no asistieron al Encuentro de Castelnou de Bagès en 2012.
4.     Hospitaleros veteranos que lo hayan sido en 2013 y sí asistieron a la reunión de Castelnou u otras.
5.     Hospitaleros veteranos que no hayan sido hospitaleros en 2013.

Los hospitaleros novatos y veteranos ya pueden ir solicitando plaza para asistir desde el momento en que lean este boletín.

Los hospitaleros novatos tendrán como fecha límite el día 21 de octubre (lunes) para tener plaza confirmada directamente (es decir, en su calidad de nuevos, ya tienen plaza confirmada si es antes de ese día); después del 21, los nuevos hospitaleros que vayan solicitando asistir entrarán en lista de espera si ya se hubiera alcanzado el número límite para entonces. Se confirmará su plaza a vuelta de mail o llamada de teléfono.
Los hospitaleros veteranos ya pueden ir solicitando plaza desde el momento en que lean este boletín aunque tendrán que esperar hasta el 22 de octubre (martes) para que se les confirme plaza y a partir de esa fecha, los veteranos que soliciten asistir entrarán en lista de espera si es que se ha llegado al número límite.
Se enviará un mail o llamada a cada veterano confirmando que se le espera en el Encuentro.
El precio por persona es de 100€ y en él se incluyen el alojamiento y la manutención que suponen dos pensiones completas.
El resto de la información del Encuentro se enviará en noviembre a los hospitaleros que vayan a participar.
Poneos en contacto a través del mail con anahosvol@caminosantiago.org para solicitar plaza o aclarar dudas. También en el teléfono 941 245 674 con Marta y Mayte o a hosvol@caminosantiago.org
Es importante que en el campo asunto de vuestros mails aparezca vuestro nombre, por ejemplo: Marta Luisa Álvarez de Castromocho Si llamáis a Logroño y dejáis un mensaje de voz identificadlo con vuestro nombre y número de teléfono. Estas simples acciones, nos facilitan mucho el trabajo. Gracias.
Nos vemos en Guadarrama.


Buena suerte a todos y Buen Camino.

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