domingo, 8 de septiembre de 2013

Soluciones a los conflictos belicos pero resolviendo los problemas

En ocasiones he estado charlando con familiares y amigos sobre los conflictos bélicos que hay hoy día en cualquier rincón de este mundo y las posibles soluciones que se podrían llevar a cabo.

A unas soluciones belicosas me proponen oponen otras más belicosas aún. Como si un incendio pudiera apagarse echando en medio gasolina.


Se trate del conflicto bélico del que hablemos, en este caso la monstruosa guerra que consume la tierra de Siria, casi ninguno da con solución viable; como si una espesa niebla cegase nuestras mentes y obstruyese nuestros corazones. Vemos cientos de fotos y filmaciones de destrucción completa y continuada; y me hablan y tratan de convencer sobre la virtud de tirar más bombas, de matar más gente, de destruir más vida.


Yo os propongo: ¿Y si cambiáramos las balas por semillas?

¿Y si en vez de proyectiles de muerte lanzásemos, por todas partes, semillas de vida?

¿Y si cambiáramos la inversión, gasto, o como lo llamen ahora con tal de tenernos engañados, en destrucción y muerte de la vida, no solo humana, por esperanza de vida?

Uno, y solo nombro uno, de los grabísimos problemas que tiene la especie humana, no importa el lugar donde habite y o piense habitar es el continuo avance de los desiertos y la desertización del planeta.
Este, que fue un mundo verde, cada vez es más y más árido. Ocurre en todos los lugares del planeta, mirar bien el mapa que es muy actual. Y después mirar el mapa de las guerras que en el mundo están sucediendo.
Podremos seguir matándonos por miles, cientos de miles, o millones, pero no resolveremos este terrible problema y otros similares y ¡auténticos!.
Y algún día el planeta nos matará a nosotros, a nuestros descendientes, se pongan como se pongan y recen de pie, sentados, en el suelo tirados, o como se pongan.
Les ocurrió a la gran civilización griega, a los mayas, a no sé cuantos antes de nosotros, el mismo desastre: si agostas el territorio, si desertizas el país, si te cargas la ecología de la zona, ya puedes rezar a todos los santos mártires que se te ocurran, que nos vamos todos a la mierda.
Y ahora volver a mirar fotos y más fotos sobre los conflictos bélicos que hay en este mundo, Siria, Irak, Afganistan, o el que se os ocurra.
Y después buscar fotos de la realidad de ese país, de ese puto chaparral en que lo han convertido los unos y los otros, ese infierno árido y reseco que llaman su patria.

Seguir tirando bombas, y después salir a buscar a vuestros santos entre las dunas del desierto.
Amor.
Un abrazo.

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