martes, 22 de octubre de 2013

Atención frotadores: dos nuevos capítulos.

¿Sueñan los ciegos?
Pues claro que sí, sueñan tan abundantemente como cualquier persona sin problemas de visión; incluso los ciegos de nacimiento sueñan todas las noches, sueños en blanco y negro, en color, de todo tipo de formas y colores, aventuras, tragedias, muertes, de todo.
¿No lo sabía usted? Pues este sencillo hecho tiene consecuencias inesperadas para nuestra aventura espacial y para el futuro de la humanidad.
Leer estos dos nuevos capítulos de Atención frotadores: ¡ondas de choque! ¡ondas de choque! y saldréis de dudas.
Y si os queda alguna me lo comentáis.


Días de caos

Diez o doce turnos más tarde (¿alguno lleva la cuenta?) la marea parece remitir y algunos equipos comienzan a funcionar; tan solo el invernadero ha conservado parte de su iluminación funcionando todo este tiempo. Control es la primera sala en volver a la normalidad y Ruth, que está haciendo la ronda nocturna (es así como lo llaman; todos están exhaustos y cada dos horas uno de ellos ha de abandonar su cuarto y caminar por la nave buscando algo caído al suelo, otro aparato a punto de explotar, alguna planta a punto de echarse a perder, cosas de esas) será la primera en enterarse; está revisando el almacén y poniendo en orden las cosas bajo la roja luz de los pilotos de emergencia.
Tras el susto inicial y en plena marejada todos han tenido que espabilar si no quieren morir. Ratos de una increíble calma, incluso con esa fluctuación de la gravedad que les hace sentirse más ligeros y, de improviso, volver al bamboleo sobre las olas. No saben si es que están atravesando una zona más tranquila o el ordenador ha aprendido de algún modo a sortearlas mejor. (¿Tendrá algún tipo de inteligencia artificial?)
Marta, (que ahora está, bueno suele estar, frotándose con Tadeo) no para de avanzar en su comprensión del sistema operativo de los computadores personales; la mayor parte de este tiempo de angustia han estado apagados, pero en los ratos de calma alguno se ponía en marcha y enseguida la avisaban. No solo ha conseguido un estupendo sistema de comunicación entre todos los pc´s; además, ha conseguido comunicarse en algún momento tecleando con el asistente personal –el interface de comunicación hombre-máquina−, y se han ido enterando de algo de lo que ocurría, del porqué estar casi a oscuras y con energía apenas para hacer algo de té o café y poco más; en los baños tan solo funcionan los wáteres, un hilo de agua en los lavabos, ya ni recuerdan cuando fue la última vez que se ducharon y alguna viajera ha estado a punto de bañarse en uno de los acuarios; pero Iñaki se ha mostrado inflexible al respecto (Yo te froto, corazón, yo te froto; no hagas eso) Suerte tendrán si no se pierden esas dos maravillas tecnológicas que funcionan bajo mínimos.
Horas tremendas intentando salvar el invernadero, asegurando equipos en el laboratorio, recuperando el almacén o el taller; eso el que no estaba en los baños vomitando (Todos los buenos propósitos por los que brindaban en la fiesta de Carnaval se esfumaron en instantes; solo importa sobrevivir) Las parejas ya formadas se fueron en horas por el retrete, el terror tiene efectos perversos en las relaciones personales; tan solo Juana y Saúl permanecen juntos ¿Será por las plantas? Bueno, ya sabemos cómo es Mamita Juanita. (Alias: La Generala)

El problema de insomnio ya es general y el grado de irritación alcanzado hace que todos traten de evitarse la mayor parte del tiempo; ¡los ruidos! En ocasiones, demasiadas, la nave cruje como si fuera un viejo bajel de madera y en los ratos de calma, como tienen los sentidos tan agudizados y estresados, se escucha todo (¡Como ronca esa mula vieja de Juana!)
Parece que ahora las paredes fuesen de papel; ¡dios!, esa gocha de Montse (si estará de tres meses) cómo gime y grita cuando se frota con alguno, y con Luis ha encontrado una mina; ya no se despega de él. (A esa ya la voy conociendo; siempre con los que mandan, primero pescó al tonto de Tadeo y ahora con Luisito) Bueno, qué digo, se nos oye a todos, y encima todas las puertas quedaron abiertas (por nuestra seguridad, dice el asistente) ¡El olor que sale de los baños! Y sin poder darme una buena ducha. Deslizarse en silencio; es eso. El deslizamiento.
¿Qué era aquello? Ah, sí, lo de las bacterias; hay que limpiar y limpiar, en algunos rincones las pelusas forman pelotas con las que podríamos jugar al golf. Habrá que barrer ¿dónde habrán guardado las aspiradoras? ¡Ah! Bueno, no hay corriente en los enchufes de pared. (Qué sueño tengo) Ya ni recuerdo cuando fue la última vez que me arreglé las uñas ¡y el pelo! Parezco una bruja. Menos mal que con esta iluminación apenas nos vemos lo justo; la bruma de esporas permanece casi igual aunque la temperatura ambiental ha subido dos o tres grados, pero el grado de humedad se ha disparado; estamos todavía peor que antes. Esto no es una nave espacial, es un drakar vikingo, ¡Y todos lucimos unos cuernos! Ja, Ja, Ja, imposible tener una relación estable si es lo que alguna intenta tener. Me duermo, me duermo. (¡Mantente en pie!)
Ahora gimen arriba, voy a ver quiénes son y si me dejan participar un rato que me estoy quedando helada; aún me queda una hora o más de guardia. Espera, primero una barrita de proteínas, ¡me estoy quedando en los huesos! Iñaki, ese memo cagón, me hacía cositas ricas, (también en la cocina) ju, ju, ju, es sabrosa esta barrita; pero Cosme “el robotitos” es más considerado (¿me estaré enamorando? ¿Estaré ya embarazada? ¿De quién? ¡Bah!, y eso que importa; María ya lo consiguió. En cuanto Luis la dio de lado se fue por Tadeo y le ha hecho correr no sé cuántos maratones) No son gemidos frotadores ¿qué es ese rumor? Arriba.

Apenas ha subido media escalera le sorprende que los sonidos provengan de la Sala de Control; la puerta está abierta y el espectro del Asistente gira en el centro y le hace gestos para que se dirija a su propia consola. ¿Ahora se quiere comunicar este trasto infame?
−Línea de texto: Avisa a todos los viajeros, reunión urgente, tranquilidad, niveles de polvo cósmico indican notable reducción de ondas de choque; en minutos procederé a paulatina reiniciación de sistemas, necesito vuestra colaboración.
−Línea de texto: ¿tengo que avisar a todos o solo a algunos?
−Línea de texto: Una reunión con todos los viajeros. Son las 11.52. Avise a todos para una reunión a las 13.00; para entonces la mayor parte de la nave habrá vuelto a la normalidad.
−Línea de texto: Procedo a avisar a todo el mundo.
−Línea de texto: Gracias.
−Línea de texto: ¿Cómo? ¿Has escrito gracias?
−Línea de texto: Correcto. Gracias.
−Línea de texto: ¿Eres inteligente o algo así?
−Línea de texto: Mi programación indica que evite ese tipo de preguntas. Aprendo constantemente, pero tal y como habían previsto estoy llegando al límite de mis capacidades usando la totalidad de los datos que cargaron en las unidades de memoria. A partir de este punto tendrán que estar más presentes y activos en cada momento. Gracias.
−Línea de texto: De nada espanto. Arréglate tú solo que nosotros estamos hechos unos zorros.
Buff, ¡y ahora pide ayuda! No es más que un puto robot como los que monta Cosme en el taller. Solo que del tamaño de una nave interestelar. En buena trampa estamos metidos. No es más que una ratonera y somos como hámsteres haciendo girar la rueda para la diversión de un computador que a su vez es un juguete fabricado para jugar a los exploradores por sus creadores. Unos sicópatas perversos. Iré llamando a los compañeros.



La mar en calma

Son ya las 13.07 cuando todos los viajeros llevan rato sentados ante sus consolas e intercambiando impresiones; los continuos pantallazos de datos les van resultando cada vez más comprensibles e intentan, cada uno a su manera, conectar con el ordenador principal ante su tardanza en aparecer el asistente personal. Las pantallas contienen una serie de iconos inactivos.
−Marta, ¿no se habrá estropeado para siempre el interface que hace aparecer el fantasma sobre nuestras cabezas?
−No lo sé, Tony: tan solo intento reponerme de mi última vomitona. Podemos esperar un poco más; por lo menos ha vuelto la luz en toda la nave, las puertas ya se cierran, y parece que volvemos a la normalidad.
−Esperar un segundo, es el rey de Roma que por la puerta asoma.
En el centro de la sala de control vuelve a aparecer la imagen del asistente personal (es ahora un hombre joven y de mirada inteligente ¿dónde le habré visto yo?) y comienza a girar suavemente.
−Gracias, viajeros, por asistir en pleno a la reunión. Para continuar la misión necesitaré la ayuda constante de todos ustedes; los buenos viejos tiempos han quedado atrás.
− ¿Atrás? ¿Dónde, en Júpiter?
−Es una manera muy humana la que programaron para poder comunicarme con ustedes. Curiosa. ¿Le resulta molesta Isabel?
− ¿Cómo sabes que soy Isabel y no otro cualquiera?
−Está sentada en su consola y la imagen que obtengo a través de la cámara del monitor coincide plenamente con su perfil personal.
− ¿El monitor? ¡Mierda! Nos ha estado viendo constantemente.
−Desde el primer momento que subieron a la nave; en todos los cuartos de la nave hay retinas de silicio para que pueda observarles y he estado recogiendo datos de cada uno de ustedes para añadir al perfil, tan básico, que me cargaron.
− ¿Entonces (¡Eso! Yo creía que eran altavoces del hilo musical) has visto nuestras… bueno, cosas personales?
−Si se refiere usted, Montserrat, a sus frotamientos personales, en parejas y grupos variados no tiene porqué asombrarse. En mis unidades de memoria hay cargadas 69 películas muy ilustrativas sobre los frotamientos, en ocasiones muy complejos, de la especie humana.
− ¿Pero clase de bicho es este? ¡Un hijo puta alien! ¿No lo habrás grabado?
−Todas sus humanas actividades, desde que entraron en la nave, están grabadas en las unidades de memoria. Si pulsan dos veces seguidas sobre el icono con cara de gato tendrán acceso desde ahora mismo a ellas.
− ¿Esta con un gatito? ¿Por qué un gatito?
−El ingeniero jefe que diseñó el dispositivo que tienen ante ustedes, se define a sí mismo como alguien dotado de un humor muy escatológico; y ya puede usted comprobar, María, que en su consola tan solo aparecen, en una larga lista, las grabaciones en las que usted interviene. Así es en cada consola; esto es un lugar de trabajo, tan solo tienen acceso a los datos que a ustedes les incumben.
− (Incluso en los cuartos de baño, ¡dios!)
− ¿Y si pulso en la consola que tengo al lado que pasa?
−Pruebe, Luis, y observará que la consola automáticamente se apaga.
−Disculpa, Tadeo, tenía que probar a ver qué pasaba.
−No pasa nada Luis; ahora entiendo por qué nos tomaron las huellas dactilares, era para este viaje estelar. Bueno, trasto del averno ¿y ahora qué?
−Tras comprobar personalmente que su intimidad está a buen recaudo vayamos con los incidentes pasados y que a punto estuvieron de malograr la misión.


− ¿Se confirma que fue la explosión de una nova?
−No tengo datos, Tony, para confirmarlo plenamente, pero con los obtenidos en las horas transcurridas desde la primera onda de choque puedo conjeturar que el suceso ocurrió en el Espolón de Orión.
− ¿Pero cómo vamos nosotros a percibir la explosión de una estrella lejana? Y viajando a esta velocidad; que, por cierto, nos gustaría conocer.
−Por supuesto, Ruth, en estos instantes sobre pasamos 18 veces la velocidad de la luz.
− ¿Diez y ocho veces la velocidad de la luz?
−El dato exacto es 18.00085963 lux, Saúl; y la razón de que no sepan lo que es una onda de choque gravitacional es que en su planeta se hayan cómodamente protegidos por la Heliopausa, y en último extremo por el campo magnético del planeta. Pero ahora estamos en el espacio interestelar; aquí no nos protege nada. Debemos hacer bien nuestro trabajo; monitoricé su última comida en conjunto; se lo paso por si no recuerdan los acuerdos a los que habían llegado.
− No lo hagas. ¿Y qué ha ocurrido entonces? Hemos estado horas y siglos enteros dando botes ¿Qué ha pasado en el universo?
−No tengo equipos para observar el universo en estos instantes; es una suposición plausible. La nave va equipada con diez y seis cámaras de tv, de muy alta resolución, ocho en la parte superior de la esfera y ocho en la inferior, ocho cámaras de infrarrojos, y otras ocho más de ultravioleta; pero su alcance es escaso para hacer otras conjeturas. Y los telescopios.
−Que son de aficionado.
−No exactamente, María, son lo mejor que se pudo encontrar para la misión; no necesitamos el Hubble. Toda la energía fue requerida para soportar el embate de las ondas y no perder el rumbo que llevamos; aunque reconozco que las ondas más potentes estuvieron a punto de sacarnos de catenaria…
− ¿Sacarnos de dónde? ¿Qué es esto? ¿Un tren?
−En cierto modo, Iñaki. Seguimos una curva geodésica, no una línea recta, en nuestro camino por el espacio interestelar; las ondas nos golpeaban y, al igual que un tren que se sale de su vía, nos podían mandar al desastre total, pero el diseño esférico nos ayudó a sortear mejor los impactos; y hemos aprovechado esos vectores de fuerza para aumentar nuestra velocidad. Recordaran mis palabras al abandonar el sistema solar…
−Lo recordamos todo. ¿Y ahora qué? ¿Qué es lo siguiente? ¿Nos estrellaremos con un meteorito?
−Las probabilidades en el espacio interestelar son de…
−Déjalo ¿Qué a dónde vamos? Carallo.
−Nuestro primer chekpoint, Saúl, será el grupo estelar conocido como Sirio. Si pulsan ahora sobre los iconos de sus pantallas irán entrando en las nuevas listas de actividades que he preparado de acuerdo con sus propias capacidades y las necesidades del conjunto.
− ¿Qué era eso que decías antes? ¿Que nos necesitabas? ¿Para pasar la mopa y llevar la ropa a la tintorería?
−Eso es incorrecto, Tadeo. No tenemos tintorería a bordo y su ropa no admite planchado. Desde este momento las consolas estarán activas constantemente; los nuevos programas y actividades de cada uno ya han sido transferidos a su personal supervisión. Si alguno de ustedes no lleva a cabo una tarea me limitaré a dar la alarma. Solo tienen que pulsar en los iconos para ir aprendiendo.
− ¿Y por qué no se ha hecho esto antes?
−Los diseñadores del programa Aurora deseaban para ustedes una primera parte del viaje tranquila y relajada. Unas cuantas actividades para que fueran conociendo las instalaciones a medida que sus fichas personales demostraran haber comprendido el funcionamiento de los sistemas. Pulsando en el icono que tiene un símbolo matemático accederán a una muy completa colección de vídeos y cursos educativos que les serán muy necesarios de aquí en adelante. Es muy enojoso que dejasen de rellenar sus fichas de trabajo; su formación personal va muy retrasada.
− ¿Te enojas? Robot.
−He tenido que retraer recursos, Cosme, de la navegación para solucionar los problemas que ustedes creaban; mis capacidades son limitadas. Si quieren mejorar su calidad de vida tendrán que ser ustedes quienes lo consigan. Pueden seguir consultando las fichas de trabajo en sus consolas o en sus ordenadores personales; que tengan un buen viaje de aquí en adelante.
− ¿Ves? ¡Ya desapareció! Le has cabreado.
−Tranquila, Isabel; si pulsas en el icono con imagen de lapicero verás que puedes comunicarte con el asistente y con todos nosotros tecleando. En una esquina verás mi rostro, ¡sonríe! Me ha llevado docenas de horas conseguir un sistema para comunicar nuestros pc´s y este computador ya tenía uno mucho mejor; preparado pero inactivo.
−Gracias por el esfuerzo, Marta; será mejor que nos pongamos manos a la obra ya mismo y comencemos a organizarnos para intentar sobrevivir un poco más. Se levanta la sesión.

Tras Luis van saliendo todos hacia sus cuartos, cabizbajos y pensativos. Minutos después se reunirán en los cuartos de baño ¡Al fin una ducha decente! ¡Funcionan las lavadoras! Incluso podremos comer sentados a la mesa y no debajo de ella. (Ya vuelven a sonreír)

Fin de capítulo.


En estos dos capítulos hay alguna cosa que por lo novedoso puede resultarles extraño, una de ellas son las retinas de silicio. Hay ya en el mercado diferentes modelos, con forma de ojo de pez, de nido de avispa, etc. Al parecer mejoran muchísimo la resolución de las cámaras anteriores y se pueden colocar en cualquier lugar de una manera muy disimulada. De aquí que los viajeros pensaran que eran los altavoces del hilo musical.

En cuanto a las ondas de choque que produce una estrella al explotar, al pasar a nova, pueden ustedes remitirse a cualquier artículo científico o de la wikipedia.
En este enlace incluso pueden ver un vídeo tomado por la NASA de una nova lejana, afortunadamente:
grabada-por-casualidad-explosion-de-una nova
Se van, irremediablemente, camino de Sirio, un fabuloso sistema estelar bastante cercano, y no les queda más remedio que volver a estudiar y trabajar duro para seguir vivos.
Pero, soñar, lo que se dice soñar, ¿soñaran? Pues siguen estando bastante ciegos.

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