viernes, 13 de diciembre de 2013

Atención frotadores: El segundo mamotreto.

Ya está cerca la navidad y sus fiestas encantadoras, para animaros a leer un poco más os subo el siguiente capítulo de Atención frotadores: ¡ondas de choque! ¡ondas de choque!
¿Habéis pensado alguna vez como sería vuestra llegada a una estrella lejana? Concretamente a Sirio, esa preciosa estrella del perrito que corre tras Orión. Pues los viajeros están a punto de hacerlo y seguro que querréis saber cómo será.
Otra cosa: ¿sabéis que el lenguaje hablado, no importa en qué idioma os expreséis, tiene patrones rítmicos que hasta los bebés, incluso en el vientre materno, son capaces de identificar? Distinguen perfectamente si les habla su mamá o les ladra un perro. Tal vez porque el lenguaje hablado es un invento esencialmente femenino, a los hombres primitivos les bastaba con silbar y salir a cazar cochinos. ¿No me creéis? Escucharlas, escucharlas a todas, han alcanzado un nivel de perfección innegable. En no importa que idioma se expresen.
Y una cosa más: ¿Es posible que nazcan bebés más sanos y felices si se escucha buena música durante la copulación? En realidad es una pregunta para una I. A. una Inteligencia Artificial; pero si alguno de vosotros quiere lanzarse a debatirla no tiene más que dejar un mensaje al final de la entrada.
Y sin más preámbulos os paso el siguiente capítulo.

Segundo mamotreto

¡Luz! ¡Todo es luz!

Alarma, alarma, todos los viajeros a la Sala de Control, alarma.
Una voz estentórea se escucha por los altavoces de la nave y consigue que en segundos todos los viajeros lleguen deprisa y corriendo a la sala circular que tiene las puertas abiertas.
Sorpresa, tensión, el asistente luce giratorio sobre los equipos, (¿ha aumentado de tamaño?) Se acomodan a sus consolas (¿no pudieron conseguir unas sillas mejores?)
− ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre asistente?
−Atentos a sus consolas. Es absolutamente necesaria su colaboración. Lleven a cabo sus tareas con el máximo de eficacia.
−Pero si es lo mismo de siempre.
−Lo será para ti, Iñaki; a mí me están apareciendo montones de datos completamente nuevos. ¿Estamos llegando a Sirio?
−Correcto, Tony. En segundos dejaremos lux y veremos aparecer el sistema estelar de Sirio.
−Ya, y querías que viéramos ese momento. Pero no hacía falta alarmarnos.
−Era necesario. Hemos llegado antes de lo previsto. 96 horas antes. ¡Ya! Hemos abandonado lux y el objetivo está a la vista. Viajeros: Sistema estelar Sirio.


En las pantallas de televisión ven aparecer de nuevo el cielo oscuro y estrellado que tanto echaban de menos; en el centro una brillante estrella de color blanco azulado crece paulatinamente de tamaño ante sus ojos.
−Bueno, ya volvemos a ver estrellitas de colores ¿y ahora qué? ¿En qué cambia eso las cosas?
−Ahora, Juana, viene lo divertido; como diría mi programador. Tendrán que trabajar de verdad y en serio. Se acabaron las distracciones.
− ¿Las distracciones? ¡Pero si he currado como una mula!
−Sencillas labores de mantenimiento. Estarán a mi lado para las labores de aproximación y consiguientes.
− ¿Pero no estás ya programado para esto y lo otro y lo de más allá?
−Cálculos básicos para llegar hasta aquí. Pero ahora entramos en terreno desconocido. La atención ha de ser constante. Los peligros abundantes. Tendremos que acercarnos mucho a la estrella principal y no sabemos qué nos encontraremos de camino. No puedo hacer todos los cálculos y observaciones.
− ¡Me cago en el…! ¿Y qué tenemos que hacer nosotros? ¿Mirar las pantallas de televisión? Se ven estrellas, bueno ¿y qué?
−Se establecen desde este mismo momento dos turnos de trabajo que se relevaran cada seis horas. En el primer equipo, comandado por usted, Tony, estarán: Marta, que le ayudará con los cálculos, Ruth, el trabajo será intenso y deberá estar constantemente alerta sobre la salud y atención a la navegación de su equipo, Tadeo, Iñaki, y Juana completan el equipo. El segundo estará comandado por María, y a su lado necesitará constantemente a Cosme, Isabel para sus cuidados, Luis, Montserrat, y Saúl cubriéndoles las espaldas.
−Ni puto caso; seguiremos como estábamos. Ahora vamos a hacer lo que diga un trasto.
−Negativo, Juana. Cualquier acuerdo al que hubieran llegado queda revocado. El primer turno deberá quedarse ahora en la sala de Control. El segundo puede irse a descansar hasta dentro de seis horas. Les necesitaré descansados y espabilados.
− ¿Y por qué tenemos que aceptar tus órdenes? ¿Qué tienes tú? ¿Ciencia infusa?
−No, tan solo lógica difusa. No discutan; computo constantemente para que ustedes sigan vivos. Las probabilidades de que la nave sea destruida y ustedes fallezcan aumentaran exponencialmente a medida que nos acerquemos al sistema estelar.
− ¡Qué bien! Otra vez de verbena. Yo me voy; con este trasto es inútil razonar.
−Incorrecto, Saúl; razono y deduzco estupendamente. Sencillamente no tenemos datos sobre lo que hay delante. Estamos decelerando según lo previsto. Necesito cálculos muy complejos y constantes, extremadamente precisos, sobre gravedad…
− ¿Y no lo puedes hacer tú solo?


−Negativo. Mi sistema de exploración no alcanza tanto como ustedes pueden imaginar. Llegamos a un sistema estelar del que solo tenemos conocimientos básicos. En sus consolas una representación del movimiento relativo de Sirio A y Sirio B. Desconocemos si hay un Sirio C. Igualmente podemos encontrar planetas, cometas, lunas y meteoritos, en nuestra trayectoria de acercamiento. Y las ondas gravitatorias pueden ser intensas.
− ¿Y no puedes esquivarlos tú solito?
−Seguramente. Pero hay peligros añadidos. Al existir dos estrellas en rotación, tal vez una tercera, lo más seguro es que nos encontremos con cinturones de asteroides, varios cinturones con los restos de lunas y meteoritos desechos por las fuerzas de marea estelar; nos estrellaremos al primer despiste. Todas las cámaras en funcionamiento.
−Pues que bien. Ahora sí que me voy a preparar una buena comida y descansar con toda la tranquilidad del mundo.
−Prepare comida para todo su equipo, Saúl. Me toca hacer de capitán de este navío estelar y les necesito como vigías. Se acabó el tiempo de hacer turismo; ya no son viajeros: son tripulantes. Acepten las cosas como son y seguirán vivos.
−Me voy; ya nos contarás Tony, de qué va todo esto. Los acuarios me necesitan más que vosotros.
−Sus compañeros de equipo pueden acompañarle; ya repetiré la explicación para ustedes. Gracias.
−Bueno, tranquilos, hacer lo que dice; no empecemos de nuevo con las broncas.
−Ponnos al corriente, Tony; yo sí que estoy alarmada.
−Lo siento, Ruth; algún día llegaría este momento. Os cuento: veis un plano general galáctico en las pantallas, contiene varios años luz de distancia y espesor, con nuestro sol en el centro. Observaréis que no todas las estrellas están en el mismo plano; hay unas por encima y otras por debajo. Para que lo entendáis, pueden estar varios años luz por encima o por debajo de ese plano teórico.
−Sí, bueno, pero es que todas estas gráficas…
−Segundo punto; el plano estelar del sistema Sirio puede tener varios grados de inclinación sobre ese plano teórico y general que vimos antes. Además, tenemos una, dos o tal vez tres estrellas girando alrededor de Sirio A y afectando con su gravedad ese plano. Imaginaros una tela elástica.
−Eso ya lo estudiamos en el colegio ¿Cuál es ángulo de inclinación con el que llegamos a la estrella?
−Eso está tratando el computador de calcular o nos comeremos algo nada más acercarnos. Tercero, escuchar, cada estrella tiene una más o menos tupida esfera, una nube de cometas y asteroides (gráficas, más gráficas). Y además, cometas y asteroides que pueden ir de una estrella a otra con trayectorias aleatorias. Tenemos delante una cantidad desconocida de cometas, anillos de meteoritos, planetoides errantes, yendo de aquí para allá; y vamos a una velocidad impresionante hacia ellos.
−Vamos directos a un avispero.
−Es lo que me temo, Ruth. Os alerto yo también porque es lo que tenemos tan solo para lograr acercarnos a la estrella principal. Después ya nos irá contando este capitán pirata.
−A ver, asistente. Cuéntanos algo que nos resulte inteligible. ¿Qué aparece en las pantallas?
−Tamaño y gravedad estimados de Sirio A y B; la órbita de Sirio B, la pequeña estrella de azul intenso; distancia aproximada a la cual nos encontramos, altura aproximada sobre el plano estelar y declinación. La ruta teórica que deberemos seguir. En modo gráfico, Marta, están viendo la ruta que seguiremos en las próximas horas.
− ¡Pero caemos directamente en la estrella! ¿Vamos a atravesarla?
−Llegamos con 20º de declinación sobre el plano estelar de Sirio, la suposición actual es que podemos librarnos de la mayor parte de los posibles peligros de colisión. Y, sí, nos acercaremos bastante a la estrella. Es una estrella blanca del tipo espectral A1V, su temperatura superficial puede alcanzar los 11.000º K…
− ¿Y nos vamos a acercar a ese monstruo? ¡Nos asará!
−Hará algo de calor, Ruth; con toda seguridad. Atención a los equipos de aire acondicionado. Pero lo que debemos evitar a toda costa es acercarnos a Sirio B. Una enana blanca del tamaño del planeta Tierra, con una masa similar a su compañera, y una temperatura en su superficie que supera los 25.000º K.
−Vale, nos mantendremos alejados; ¡tú llevas el timón! ¿Qué más hay que buscar?
−Atención constante al polvo estelar. Es la mejor manera de evitar los cinturones de asteroides.
−Increíble. Tanta supertecnología y tenemos que avanzar como los antiguos marinos atentos a los arrecifes de coral para no embarrancar e irnos a pique.
−Se acepta el símil, Iñaki. Según su perfil, es usted un experto buceador; vendrá muy bien su entrenamiento bajo el agua para esquivar problemas. Las condiciones de luminosidad debido al polvo pueden ser muy reducidas en algunos momentos.
− ¿Mas peligros que tendremos que sortear?
−Ambas estrellas suponemos que tendrán manchas solares, inmensas manchas solares, las probabilidades de tormentas solares en un sistema binario son muy altas. Atención a las llamaradas y eyecciones de masa coronal. Ya conocen el calor tan intenso que tiene B. Una llamarada suya nos freiría en segundos.
− ¿Dónde está B?
−Directamente a las 3, B a estribor; vamos bien. Atención: fluctuación. Quedan advertidos: durante las próximas 100 horas el nivel de fluctuaciones subirá en un 50% como mínimo.
− ¿No puedes evitarlo? ¡Esta pesadez!
−Improbable, Ruth; toda la energía posible ha de ser empleada para la navegación. Tal vez volvamos a los niveles de energía de emergencia; pero solo si es necesario.
− ¿Por qué tenemos que acercarnos tanto a Sirio A?
−Primer chekpoint; como ya sabrá usted, Tadeo.
−Bueno, pues vamos a por esa puñetera estrella.
−Ese es el espíritu que necesitamos, Juana; ese espíritu.
− ¿Qué dices de espíritus? Tony.
− ¡Err! Disculpa, Juana, disculpa. Tenemos seis largas horas por delante; vamos a llevarnos bien; ¿vale? Marta ¿tienes estos datos de gravedad y luminosidad?
− ¡Eh! Sí, ya. Pero si nos acercamos tanto a la estrella…
− ¿Sabéis que fecha tienen ahora en la Tierra? ¿No? Pues exactamente 21 de junio de 2016.
−Correcto, Tony. 21 de junio en la vieja tierra. Día del solsticio de verano en el hemisferio norte del cual partimos hace exactamente seis meses. Es domingo, podrían ir a la playa. Perdonen, dispongo de datos no actualizados de la isla de Tenerife.
− ¿Quieres decir que despegamos nada más entrar en la nave?
−Correcto. En cuanto ustedes deshicieron su equipaje y se acomodaron en la nave partimos para colocarnos en una órbita estable alrededor del planeta. ¿No lo observaban en las pantallas de televisión?
− ¿Y quién iba a creerse que nos habíamos convertido en astronautas en minutos? Y sin preparación alguna. ¡Esto es una locura…!

−Seguro que tienen la necesaria; por eso fueron elegidos para este viaje.



Tal vez os preguntéis qué es la lógica difusa, un mecanismo de algoritmos recurrentes para hacer a los ordenadores y demás máquinas más eficientes.
Leer estas entradas para solazaros con el tema.
http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%B3gica_difusa
http://www.muyinteresante.es/tecnologia/articulo/la-logica-difusa-permite-que-los-ordenadores-sean-mas-humanos
Están intentando conseguir que los computadores hablen de un modo lo más humano posible, pero claro, los computadores no tienen mamá que les enseñen desde antes de nacer a hablar y hablar, incluso para no decir nada.
¿O estaré equivocado?


Y para escuchar hasta qué punto el lenguaje humano puede ser ritmico, aunque sea inarticulado, nada mejor que escuchar al portentoso Bobby McFerrin acompañado del fabuloso Chik Corea.

En la segunda parte de la novela los personajes pasan de la condición de viajeros estelares, totalmente controlados por un computador excepcional, a ser tripulantes. Constantemente agobiados por las labores de mantenimiento y supervivencia personal; pero al escribir esta parte no paraba de pensar constantemente en los cuartos de baño de la nave.
Es una nave pequeña, son doce personas que deben convivir y compartir todo, y tan solo hay dos cuartos de baño. ¿Alguna vez habéis pasado por una situación similar? Durante meses y meses.

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