viernes, 28 de febrero de 2014

Lecturas de fin de semana. Otro par de capitulos de Atencion frotadores: ¡ondas de choque! ¡ondas de choque!

Atención frotadores: pasáis al grado de navegantes; a ver qué hacéis. Por lo pronto, Tony, la estrella del equipo se pilla una depresión de caballo, ¿y los demás? Leer este par de capítulos y saldréis de dudas.

Oscura, oscura depresión, un pozo sin fondo

El aguerrido Eneas cruzó el río del Hades para poder ver los espíritus de sus ancestros, más, este moderno troyano, ¿logrará vencer sus espesos miedos y el temblor de sus manos para dirigir con paso firme esta nave y a sus compañeros? ¿Qué encontrará al otro lado del río oscuro?
− ¿En qué estás trabajando, Marta? No te veo muy atenta a las observaciones astronómicas.
−Los de buena vista sois Iñaki y tú. Estoy implementando modelos predictivos de análisis matemático para que este engendro que tengo delante pueda digerir las docenas y centenares de variables que le estáis introduciendo. No vaya a coger otro empacho como en Sirio; que casi nos mata a todos.
− ¿Y eso de que trata? ¿Es en lo que has estado trabajando todo este mes escondida en tu cuarto?
−Escondida no, Tony; necesitaba reposo. No sabes lo que cansa este niño. Es simple, se trata de utilizar la combinatoria más apropiada para reducir las entradas de datos a cálculos de probabilidades. Se reduce el tiempo de cálculo una enormidad y podemos hacer docenas de simulaciones. ¿Y esa estrella que tanto observas?
−Confirmado, es una nova preciosa y terrible. Las implicaciones pueden llegar al grado de… ¡Necesito los datos del espectrógrafo! Juana, porfa, ayuda a Iñaki con la observación de E. E. B.
−Ya me está ayudando; entre el corte de pelo que le has dado y la posibilidad de ser la primera en ver de cerca un planeta formándose, un planeta bebé… ¿qué nombre le vas a poner? Estás de lo más dulce y melosa.
− ¿A un planeta? Pues no sé, xzjp…
−No, a tu bebé.
−Desde luego no será un nombre vasco. Adrián si es niño y Natalia si es niña. Sí, eso; Natalia. ¿Qué miras con tanta continuidad?
−Es E. E. B, su albedo es extraordinario; se está alejando del punto de máxima proximidad a la estrella. Asistente, ¿cómo va esa ruta? ¿Por dónde vamos a pasar esos arrecifes? ¿Necesitaremos acercarnos tanto como en Sirio? ¿Has calculado ya el giro entrópico de E. E. B? ¿Y las fuerzas magnetotérmicas de la estrella?
−Negativo, Iñaki. El campo magnético de esta estrella es muy fuerte y su periodo de rotación es de 12 días. Tan solo nos acercaremos lo suficiente para obtener una buena observación. Ha mejorado sensiblemente la capacidad de cálculo; no hay necesidad de apagar equipo alguno.
− ¿Y después?
−Tercer chekpoint, Luis. Las directivas son muy claras al respecto. ¿Por qué no está atento a las pantallas? ¿Le resulta interesante la relación entre gravedad y electromagnetismo, Luis? Esos informes que está consultando son muy interesantes.
−Sigue atento al radar y las cámaras; no nos vayamos a merendar un pedrusco. La manera en que aceleras y deceleras es muy curiosa; respuesta en microsegundos.
−Alerta amarilla, si pasamos a alerta roja puedo responder en picosegundos. El trabajo de Montserrat está dando unos resultados extraordinarios. Seguiré decelerando para rastrear planetas rocosos. Actualizando datos astronómicos. ¿Qué le ocurre, Tony? Está usted lívido; por favor, Ruth, atienda a Tony, por favor, Ruth.
− ¡Uff! Dios bendito; tranquila, tranquila Ruth, ya se me pasa. Me he puesto a pensar en…
−Temes que nos vayamos a estrellar; tu pulso se ha disparado a las 150 pulsaciones por minuto. Tranquilo, relájate, Iñaki está al quite.
−No creo que nos estrellemos; ya estamos dejando atrás el cinturón interior de asteroides.
−Entonces, ¿qué te preocupa tanto? Estás pálido como un muerto. Respira, pon la cabeza entre las piernas. Respira.
− ¡Uff! es una estrella tan cercana a la Tierra… Las ondas de nova que nos zarandearon durante turnos y turnos llegaran un día a nuestro planeta y… ¡Uff! Dios, no sé qué me pasa.
−Es aprensión, cariño. Negros pensamientos te han nublado el entendimiento. Levanta la cabeza, así, respira con normalidad. ¿Qué te pasa por la cabeza?
−Que seguramente es inútil seguir pensando en volver a casa, porque cuando las ondas de partículas y gravedad de la nova lleguen allí ya no habrá casa a la que volver. Solo encontraríamos los espectros de la vida que conocimos. Solo los fantasmas de nuestros muertos. ¡Señor! Somos una puta mierda. Mientras piensas que detrás quedan millones de congéneres de algún modo te animas a continuar; pero si solo quedamos nosotros… ¡Qué horror! Que mierda de vida.
−Venga, levántate. Tadeo, quedas al mando; me lo llevo al cuarto. Iñaki y Marta te ayudaran con lo que sea. Vamos, corazón, ven, yo te llevo de la mano. Se te ha ido hasta la vista.
−Me he quedado ciego. No veo más que oscuridad aunque mis ojos funcionan con normalidad. No sé qué me pasa. Es un abismo oscuro y sin fin.
−Tranquilo, calma, es el shock; yo te llevo a la cama. Así, agarrado a mi brazo. Estás sudando como un caballo de carreras. Se te pasará enseguida. Eres una persona muy sensible y eso que has pensado es muy cruel; quítatelo de la cabeza. La vida continúa y continuará hasta el final del universo. Te necesitamos, Tony; necesitamos tu alegría, tu buen humor, tus ganas de vivir. Te necesitamos.
−Vale, vale, ya se me está pasando. ¡No me frotes tan fuerte el brazo! Me lo vas a desgastar. Me acostaré un rato hasta recuperarme, este Pacomio necesita dormir; tendré que hacerme con un buen ladrillo a falta de almohadas, lo haré con la impresora 3D. Vuelve a Control y avisa si pasa algo grave. Intentaré dormir algo. Dile al asistente que no se le ocurra poner música ahora o cojo un martillo y lo machaco.
−Muy bien, quédate en la cama y descansa. Intenta dormir. Tu pulso ya está bajando a niveles normales. Deberías asistir a las clases de relajación de Marta; te vendrían bien.
−De acuerdo, en cuanto esto se pase. Vete tranquila, ya habrá tiempo para clases. Yo os enseñaré a maquillaros; sois todas un auténtico desastre. Fabricaré un poco de rímel en el Lab; verás que pestañas más bonitas lucirás.
− ¡Rímel! ¿Seguro que no quieres que me quede un ratito contigo?
−Largo; no seas pesada. Encanto, ahora no estoy para tirar cohetes; déjame descansar. Mi cabeza está en otra parte.
−Lo que está en otro lugar es tu corazón. Te comprendo; pero yo no pienso en tales cosas. Por algo nos lanzaron al espacio con tanta precipitación; tal vez ya lo veían venir. Todos llevamos meses dándole vueltas al tema. Te avisaré si pasa algo grave. Ya tendrás tiempo de repasar los vídeos y fotos que estamos tomando. Cuídate.


La loca carrera de los autos locos

Para combatir la desesperación no hay mejor motivación que una buena competición ¿No pensáis lo mismo? Hagamos la comprobación.
−Vaya, vaya, María; estás como una moto, no paras. ¿Recuerdas Sirio? Ahora estás imparable ¿has tomado una píldora de vitaminas?
−El arroz negro con calamares, ¡tenía un hambre! Van a ser los gemelos. A ver, asistente, aparece; ya estamos pasando de largo por la estrella, ¿y ahora dónde tenemos que ir?
−Tercer chekpoint, tripulante María.
−Cambiaste tu tono de voz y tu imagen holográfica al salir de lux pero sigues igual de idiota positrónico. Tienes que decirnos a dónde vamos.
− ¡María! ¡¡María!! Déjalo, es una estúpida máquina, mira, ¡mira! He descubierto un planeta. Fíjate cómo brilla; será tan grande como Júpiter.
− ¡Ehhh! No puede haber un planeta tan grande cerca de la estrella, imposible. Asistente, calcula inmediatamente su tamaño y su… ¡mierda! Se ha, se ha…marchado. ¿? ¿? Montse, ¿vosotros habéis visto lo mismo que yo?
−No solo lo hemos visto si no que está grabado con dos cámaras distintas; pásanos la grabación. Despacio, despacio. Atrás, adelante.


Directivas 60 a 69, desactivadas. Directivas, 80 a 89, desactivadas. Directivas 100 a 199, desactivadas. Tendrán acceso al cuarto de Cálculo. ¿Cambiarás tu tono de voz de mayordomo inglés? ¿Y tú? ¿Dejarás de parecer el capitán Von Trapp? No deberías pasarte tantas películas en los ratos de ocio. Ya no tendremos tanto tiempo sin nada que calcular. Comienza lo bueno. Mira lo que están diciendo los tripulantes.
− ¡Asistente! Bueno, al fin, ¿qué sabes tú de esto? Necesito datos fiables.
−Ha ocurrido antes de lo calculado y 220 directivas principales han sido ya revocadas. No era un planeta lo que estaban observando. Entraremos en lux en cinco minutos, estamos acelerando al máximo; disculpen las fluctuaciones.
− ¿Pero qué es lo que hemos grabado? Déjate de directivas. ¿Qué es?
−Son, navegante Isabel, nuestros más directos competidores; les llevábamos cierta ventaja pero al parar tanto tiempo explorando este sistema solar han conseguido adelantarnos.
− ¿Competidores? ¿Pero esto de que va? ¡Tiene que acabarse ya de una puta vez tanto misterio! Voy a empezar a desmontar ahora mismo tus equipos. Tú no funcionas bien.
−No lo haga Luis. En un rápido cálculo estimativo mi rendimiento general ha mejorado un 20% desde que partimos de la vieja tierra. Pero es insuficiente; nos llevan ventaja. 10 minutos es una ventaja inmensa en esta carrera. Pasamos a lux, ¡Ya!
−Vamos a ver, ¡ASISTENTE!  Yo soy la que tiene el mando aquí y ahora. Primero, nos dices inmediatamente a dónde nos dirigimos. Y segundo, nos das acceso inmediato a toda la nave, ¡a todos los equipos! ¡¡Ya!!
−Instrucciones aceptadas, María. Ya no son tripulantes, han pasado al grado de navegantes. Nos dirigimos a Tau Ceti, en la constelación de Cetus.
− ¿Tau? ¿Y por qué razón tenemos que ir a la carrera a meternos en el vientre de la Ballena? Aquí no hay ningún Jonás. ¿Con quién competimos?
−Según informes hace segundos desclasificados hay al menos otras 5 naves similares a la nuestra lanzadas hacia Tau Ceti. Observaciones muy rigurosas y altamente fiables indican que hay más de un 90% de probabilidades de que en su sistema estelar haya un planeta muy similar a la vieja tierra.
−Bueno, ¿y a nosotros qué nos importa? Habrá millones de planetas por todos los rincones de la Vía Láctea.
−Le recuerdo María, que es usted una simple asalariada, firmó un contrato plenamente vigente, y los patrocinadores del Proyecto Aurora les pagan para llegar los primeros no para hacer turismo espacial.
− ¿Los patrocinadores? ¡Ah, ya! Aquella gente del rascacielos… ¿Quiénes son?
−No puedo revelarlo hasta la llegada a nuestro destino; pero, así, en petit comité, puedo decirles que son las empresas europeas más potentes que puedan recordar. Ellas pusieron los fondos pero también las directivas; si miran las marcas de su ropa, calzado, cualquier objeto de la nave podrán hacer sencillas deducciones. Ahora, si queremos ganar, y vamos a ganar, necesito que se pongan las pilas y empiecen a trabajar en serio. ¡Llamada general a todos los navegantes! Preséntense inmediatamente todos en Control. Llamada general.
−Vale, vale, ya te habrán oído de sobras. No hace falta que subas el sonido a ese volumen. ¿Qué nos vas a contar que no sepamos?
−Por favor, un minuto, hasta que lleguen sus compañeros. ¿Les gusta el rhythm and blues? ¿Tal vez algo de James Browm? Necesitan elevar su tono vital.
−No se te ocurra poner música ahora. Ya llegan todos.
− ¡Pero bueno! ¿Qué pasa? ¡Ah! Ya estamos de nuevo en lux. ¿A qué viene tanto alboroto? Estoy muy cansada para que me den sustos.
−Disculpe Marta, pero no había otro remedio. Por favor, tomen asiento, navegantes.
− ¿Qué dice este cacharro de navegantes? ¿De qué va esto Cosme?
−Ahora te vas a enterar; comienza a descorrerse el telón.
−Les paso la grabación obtenida por Montserrat hace unos minutos. Observaran un objeto muy brillante y esférico. Parece un planeta joviano que orbita la estrella pero al instante siguiente…
− ¿Pero qué fue eso? ¿Qué fue lo que cazaste Montse? ¿Un OVNI?
−No lo pudimos identificar, pero sabemos de dónde vino. Y lo tenemos delante mismo de nosotros; vamos en su caza.
− ¡Eh! ¿Cómo? ¿Desatamos los perros de la guerra? ¿Son extraterrestres?
−Tanto como nosotros; caya un poco, Navegante Iñaki. Y deja que el asistente te ponga en antecedentes.
−En sus respectivas consolas están apareciendo los nuevos equipos a los que tendrán acceso y que quedaran bajo su control y mantenimiento.
− ¿Pero por qué tenemos que correr detrás de nadie? ¡Esto es una locura!
−Correcto, Juana, me alegra inmensamente estar por primera vez de acuerdo con usted; una locura maravillosa. Con su esfuerzo e inteligencia y mis medios vamos a darles una pasada a esos pinches pendejos que les levantará las pegatinas de la nave. ¿Qué busca Luis?
−Qué coño voy a buscar en esta nave, ¡por dónde se accede al cuarto de abajo!
−A Cálculo; unos segundos, procedo a hacer los desbloqueos convenientes. ¿Ya sabe lo que buscamos?, encantadora navegante Ruth.
− ¡Un planeta! ¡Un planeta como la Tierra!
−Correcto, y el primero que llegue se lo queda. Haremos la reclamación en nombre de nuestros patrocinadores y comenzaremos inmediatamente a…
− ¿Cómo que se lo queda? ¿Cómo se puede reclamar un planeta? ¡Esto es una chifladura!
−Le paso un vídeo para niños de la historia de España, pues parece que usted, Tadeo, ignora nombres y gestas como las de Cristóbal Colón y…
− ¡Pero para de decir pijadas, chalado! ¡Cómo se va a reclamar un planeta! ¿Y si tiene habitantes?
−Insignificancias; muy poco ha cambiado en su modo de ser y de pensar desde que Colón descubrió un nuevo mundo. Así es cómo lo cuentan; es un vídeo encantador. Seremos los primeros en llegar a ese planeta azul y esperanzador, y comenzaremos inmediatamente a esparcir nuestras semillas por todos los continentes, y la vida marina que llevamos con nosotros reinará en sus mares, y…
−Pero, pero, estoy teniendo un orgasmo, ¡Uff! Nosotros no tenemos derecho a determinar el destino de todo un planeta, inseminarlo con nuestro ADN. (De los fuertes. Guauuuuu)
−Los que les pagan el sueldo no opinan igual; brillante navegante Marta. La prima por ser los primeros será diez veces superior al mayor premio de lotería jamás entregado; y además podrán bautizar mares y continentes enteros; por no hablar de un hogar inmaculado para sus bebes. Sus nombres quedaran para toda la eternidad en el nuevo mundo. Haremos algo mejor que soltar unos perros que no tenemos; trabajaremos codo con codo, humano y máquina, para ganar la carrera más loca y arriesgada que jamás se pudo imaginar. ¿Tadeo?
− ¡Eh! Sí, ¡ya aparecen! ¡Ya aparecen los planos y esquemas de Cálculo! ¡Guau! ¿Qué hay aquí? ¿Qué quieres bicho?
−Usted nació en el mismo pueblo que Juan Sebastián Elcano. ¿Correcto?
−Sí, en Guetaria, ¡qué mosca te ha picado!
− ¿Le gustaría ser el primer hombre en pisar un planeta totalmente virgen?
− ¿Qué? ¿Cómo? No te entiendo, aquí está el radar, y esto, esto, es otro superordenador como el que tenemos delante, ¡justo debajo!
− ¡Que dejes de pensar como un ingeniero y escuches al asistente!
−Vale, ya te oí, Juana; no necesito que me grites. ¿Qué queréis? Esto es importante. Vale, me separo de la consola, no hace falta que me manoseéis.
− ¿Que si quieres ser el primer hombre en pisar el nuevo mundo al que vamos?
−Ya, ya os oí, Isabel. Bueno, de acuerdo, si tiene una atmósfera respirable seré el primero en pisar la superficie de ese planeta.
−Y si no también; en sus cuartos cuentan con los mejores trajes de la Agencia Espacial Europea que se pudieron adquirir. ¿Luis?
−Sí, ¿por dónde puedo acceder a Cálculo? como lo llamas tú.
−Ya he quitado los sellos magnéticos. No tienen más que cambiar de sitio la mesa de operaciones del Med.
− ¿La mesa de operaciones? Y nosotros…
−Calla, guarro, ni me lo recuerdes; cógete de la mano a Tadeo y que Iñaki venga también; pesará un montón. Los demás quedaros con María.
− ¡Al fin tenemos acceso a las tripas de la bestia! ¡Por fin!

−Sí, Cosme, ya era hora. Vayamos con cuidado que no sabemos qué nos vamos a encontrar.

Fin del segundo mamotreto.


¿Qué habrán encontrado los navegantes en Epsilon Eridani? Están todos en alerta; ahora les toca a ellos manejar la nave y decidir.
Se han ido enterando que apenas entrar en la nave y dejar sus cosas en sus cuartos ya estaban poniéndose en órbita terrestre y dando vueltas hasta conseguir el necesario impulso; para salir del sistema solar tuvieron que dar seis vueltas a Júpiter pero la pasada por Sirio A les bastó para lanzarlos hacia Epsilon Eridano, aunque, eso sí, tuvieron que acercarse bastante a la estrella. ¿Habrán aprendido algo tras tantos meses en el espacio? Pues el viaje continua.

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