jueves, 13 de noviembre de 2014

Los prejuicios interiores

Los prejuicios interiores impiden una correcta comprensión de todo cuanto nos sucede. 
Entre la ignorancia y los prejuicios se forma un filtro interior que colorea y fantasea cuanto de nuevo, diferente, incluso real nos acontece. Esto lo explicaba muy bien Jiddu Krishnamurti, que en paz descanse, a cuantos le quisieran escuchar y comprender.
Yo, por mi parte, voy escribiendo relatos, poniendo entradas en los blogs y que cada cual piense lo que quiera. Si alguien tiene interés en comentar su caso personal que deje un comentario.
Realizar una auténtica limpieza interior es mucho más difícil de lo que se puede imaginar pero cualquier cosa puede ayudar; especialmente beneficioso es el contacto humano y una sana despreocupación por cuantas cosas pasan a diario en el mundo. Después uno podrá realizar sus obras y acciones sin esos complejos que le atenazaban y manipulaban anteriormente.


Tal vez usted crea que es una persona sin prejuicios pero es posible que esté muy equivocado; podría empezar por preguntar a sus familiares y amigos, le ofrecerán la imagen que usted está intentando dar para que la tenga presente, y después meditar algún día, en algún momento tranquilo, en silencio, sobre usted mismo y de que manera responde, de una manera bastante automática, ante ciertos estímulos.
Sí, es cierto, eso no es usted, eso no son cosas mías, se dirá en ese momento de claridad interior: son los prejuicios con los que le han programado desde que era un niño y comenzó a hablar y discurrir. ¿Cómo evitarlo si no se es consciente?
Por ejemplo, ¿cómo responde usted ante la imagen que he puesto un poco más arriba?


¿Y cómo responde ante esta otra imagen? 
Las dos imágenes tienen el mismo mensaje. Hay personas que saben muy bien cómo va a reaccionar usted, y lo utilizan en su provecho. La consecuencia es que usted paga y ellos cobran, usted se empobrece y ellos se enriquecen.
¿Sigue pensando que no tiene prejuicios? Una extraordinaria programación interior que le lleva de aquí para allá como los perros manejan un rebaño y de la que usted puede que no sea ni mínimamente consciente.


Para evitar que manejen su inconsciente deberá estar usted muy atento y ver de que modo constante y diario le están manipulando.
Recuérdelo al menos la próxima vez que tenga que ira a votar algo en algún sitio, antes de alzar la mano o depositar la papeleta hay gente que sabe muy bien lo que usted va a hacer. ¿Está usted realizando ese acto libre y conscientemente? Piénselo ahora, después ya será tarde.

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