lunes, 8 de diciembre de 2014

Camino Olvidado de Santiago: las dos rutas.


Para despedir el año os dejo una entrada más dedicada al Camino de Santiago pero no al tan conocido Camino Real Francés, que más bien debería llamarse Navarro, si no a un Camino muy anterior en el tiempo por el que transitaron durante siglos los peregrinos: el Camino Olvidado, el Antiguo Camino de Santiago.



Es un camino trazado por las legiones romanas para transitar directamente desde Pompelum, la actual Pamplona, hasta Bergidum Flavium, entre Cacabelos y Villafranca del Bierzo, aprovechando una serie de valles bajo o entre la Cordillera Cantábrica y que te permite ir de un punto a otro casi en línea recta como veréis en el plano. En el que os presento está dibujada la calzada que unía Pamplona con Aguilar de Campoo, falta la porción que continuaba hasta El Bierzo sin pasar por León y Astorga pues no sería una calzada de primer orden pero calzada al fin y al cabo.


En el siglo XI los reyes navarros, especialmente García Sánchez III de Pamplona, amplían el territorio bajo su dominio hacia La Rioja y la Castilla Vieja, la frontera que iba desde Álava hasta los montes de Soria y que domina el norte del Valle del Ebro; controlan el paso directo hacia Burgos y hacen caminos, construyen puentes sobre el río Ebro en Logroño, y consiguen que los peregrinos abandonen el Viejo Camino por Vitoria hacia Aguilar de Campoo y bajen hasta Nájera y después atraviesen por Los Montes de Oca hacia Burgos, nace el Camino Real Francés. Que por ello yo le llamo Navarro pues los peregrinos tenían que atravesar a fuerza todo el territorio del rey de Pamplona en vez de ir directamente por la Castilla Vieja, Oña y Amaya hacia Galicia.


Otros muchos peregrinos preferían entrar en la península por la costa vasca, por Irún, y al llegar a Bilbao tenían dos alternativas: seguir el Camino de la Costa hacia Mondoñedo o subir por Las Encartaciones hacia Espinosa de los Monteros, atravesando Las Merindades, y Aguilar de Campoo para atravesar después el norte de Palencia y León para alcanzar El Bierzo y Galicia.
Los dos ramales del antiguo Camino de Santiago están marcados en el primero de los planos.


En este segundo plano podéis observar el trazado del Camino de Santiago por la montaña leonesa, la parte que mejor conozco. Desde Guardo hasta Cacabelos, pasando por Cistierna, Boñar, La Vecilla, La Robla, La Magdalena, Riello, Igueña y el paso del río Sil, que al haber construido un pantano obliga a dar un rodeo y pasar cerca de Ponferrada, o unirte en esta ciudad al Camino Francés.
Ya está marcado con flechas amarillas en su integridad desde la catedral de Santiago de Bilbao hasta Cacabelos si queréis conocerlo.



En este tercer plano podéis observar el trazado desde Bilbao hasta Guardo pasando por Balmaseda, Espinosa de los Monteros, Aguilar de Campoo, Cervera de Pisuerga, y Santibáñez de la Peña. Todo el trazado ha sido estudiado y marcado por los Amigos del Camino de Santiago de Vizcaya.


La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León nos hemos integrado en esta iniciativa de los amigos vizcaínos y seguiremos recorriendo y promocionando el Camino Olvidado a Compostela, a la Casa de Santiago.

Y yo, por mi cuenta y riesgo, iré subiendo más y más entradas dedicadas a esta ruta maravillosa y llena de encantos desconocidos para la inmensa mayoría del mundillo del Camino de Santiago.
Descubrirlo y os dejará asombrados.


Si observáis en estos viejos mapas del siglo XVI entenderéis el porqué el camino más fácil una vez llegado a Pamplona desde Francia era seguir hacia las fuentes del Ebro y atravesando bajo las montañas de León llegarse hasta Santiago y el Cabo de Mujía, a la vuelta podían seguir la ruta de la costa cantábrica hasta regresar a Francia, o al contrario. Era la idea que tenían de la península.


Se conservan cartas petitorias al Emperador Carlos y su hijo Felipe II de las gentes de muchos lugares del norte para que los librasen de los "gabachos", esto es: peregrinos que venían de cualquier lugar de Europa a mesa puesta, cada verano, recorriendo gratis total los reinos de estos señores; y no necesitaban mapa, los caminos llevaban cientos de años ya construidos. Los romanos no tendrían brújula pero eran unos ingenieros de caminos extraordinarios y sabían bien que la distancia más corta entre dos puntos es lo más cercano a una línea recta, tan solo un accidente geográfico se interponía: Los Ancares, que libraban por el Puerto del Cebrero, en lo demás solo tenían que guiarse por el sol del amanecer y el oscurecer para conocer la dirección correcta.
Espero que esta entrada ayude a conocer este maravilloso Camino Olvidado de Santiago de Compostela.

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