viernes, 28 de febrero de 2020

De la dificultad de aceptar los cambios necesarios. Con la chova de nuevo.



De la dificultad para aceptar los cambios necesarios. Con la chova de nuevo.


Una de las cosas que más llama la atención para un observador independiente es la dificultad que tiene nuestro género humano para aceptar los cambios necesarios, por pura supervivencia de la raza, simplemente, lo digo.
Y voy a exponer un par de ejemplos:
En el año 1979 ocurrió un terrible accidente en la central nuclear de la Isla de las Tres Millas (en la foto superior). Algo gravísimo que puso en grave riesgo la salud de millones de personas, sus consecuencias reales son ignoradas aún hoy día, año 2020. ¿Se abandonó la energía nuclear viendo sus terribles consecuencias?
No, padre. Se perdía dinero al hacerlo.


En el año 1986 ocurrió un terrible accidente en la central nuclear de Chernóbil, en la foto. De nuevo millones de personas vieron expuesta su salud al terrible efecto del escape radioactivo. Sus consecuencias son desconocidas en el día de la fecha.
¿Se abandonó la energía nuclear viendo sus terribles consecuencias?
No, padre. Se perdía dinero al hacerlo.


En el año 2011, esto ya me resulta cansino, ocurrió el terrible accidente en la central nuclear de Fukusima, en la foto; millones de personas vieron expuesta su salud a los escapes radiactivos. Sus consecuencias son desconocidas en el día de la fecha.
¿Se abandonó la energía nuclear viendo sus terribles consecuencias?
No, padre. Se perdía dinero al hacerlo.


¿Entendemos de qué va este cantar? Cambiemos de tema: en las navidades del año 2019 es detectado un brote de un virus extraño, una gripe que se propaga con gran facilidad y rapidez. Cuando se consigue obtener unas muestras y examinarlas se comprende que es un virus de guerra, guerra ABQ, patentado en un laboratorio británico en el año 2014 y que los chinos habían conseguido piratear para... sus juegos de guerra. 
El caso es que el virus se fue extendiendo del laboratorio a la ciudad de Wuhan y su comarca, y de ahí a toda China y al mundo entero.
Sus consecuencias son desconocidas en el día de la fecha.
¿Se abandonará la experimentación con virus como armas de guerra?
Confío en que la respuesta no sea la tan conocida:
No, padre. Se perdía dinero al hacerlo.

Con la chova volveré a tirar, ya saben...

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