lunes, 23 de marzo de 2020

Crónicas del campo santo Nº 5: Seamos serios, señores.



Crónica Nº5: Seamos serios señores.

Es un pequeño juguete que me regaló un sobrino, si lo frotas comienza a emitir luz con dos colores diferentes; es un ejemplo muy simple de cómo funciona un virus. Se mantiene inerte por tiempo indefinido, si usted, inadvertidamente, se lo lleva a las manos le comunicará energía y movimiento, y entonces el virus que más parecía un mineral comenzará a comportarse como animal y a reproducirse a toda velocidad. ¿Lo comprende, verdad?


Lo que vemos en el vídeo es un juguete para niños pero representa bastante bien el comportamiento de un virus tipo influenza o corona, incluso un crío lo puede entender me parece a mí. A más contaminación ambiental mayor número de virus por todas partes. 


Un invento antiquísimo para evitar contagios e infecciones: los guantes.
Antes de salir de su hogar y hasta su regreso procure usted utilizar guantes, del tipo que le resulte más conveniente. Después de quitarse los guantes no viene mal hacer un buen lavado de manos y rostro, orejas e interior de las narices incluidas.


Para los hogares existe un invento ya con unos años a cuestas: el aspirador. No viene mal de vez en cuando dar una pasada a toda la casa, las alfombras en especial. No tema usted perder su virilidad por utilizarlo, a no ser que se ponga a hacer chorradas con el tubo.


Si tiene usted un humidificador, no tiene por qué ser similar al de la foto, utilícelo. Aproveche este consejo, tome un poco de agua en un vaso y déjelo en la ventana, donde le de la luz solar. Un cuarto de hora bastará, después ponga ese agua en el humidificador y déjelo actuar. 
Usted y su persona comenzarán a sentir los efectos benéficos del agua solarizada en pocos minutos.


Suponga usted un "camino de peregrinación", uno de los muchos y muy conocidos que hay en este mundo, pues bien: este planeta es similar a un pueblo donde los seres, los viajeros, buscan hospital, albergue, refugio, para pasar la noche. Es tan simple como esto, en el Camino de las luciérnagas del Señor un mundo, este, cualquier otro de esta galaxia, de cualquier galaxia, es un sitio donde parar un rato, reponer fuerzas, hacer amistades, y al alba partir hacia otro lugar.


No sigamos ensuciando y emponzoñando esta bonita tierra, la Madre Tierra, o mejor aún: hagamos algo por embellecerla. Los próximos peregrinos que pasen por aquí lo agradecerán. Feliz confinamiento por causa de "corona" (me parece que ya está pasando a "coronita") y no se preocupen tanto por los fallecimientos, algún día tenían que partir, y realizar la siguiente etapa de su Camino Luminoso. Tengan buena presencia de ánimo ante la adversidad familiar, nadie vive eternamente en un mismo lugar, lo nuestro es pasar, pasar haciendo Camino..., bueno, lo que dijo el poeta.
Ser buenos, mongolos.

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