lunes, 2 de septiembre de 2013

De Ribadesella a Playa de la Isla. Camino de la Costa a Santiago de Compostela


Una preciosa mañana para despedir Ribadesella; preciosos palacetes al borde del mar, y un bonito trayecto por recorrer. Dejando atrás la villa comenzamos a subir hacia San Pedro.


De San Pedro se continúa por pistas asfaltadas hacia San Esteban de Leces; donde hay un albergue para peregrinos.



Después de pasar un alto la carretera comienza a bajar hasta pisar las arenas de la playa de Vega. Se sigue por un camino de tierra hacia el poniente, volviendo a subir a otro monte, vas viendo la playa todo el rato-


No se pasa por Berbes, si no bordeando una pequeña y escondida playa cercana al pueblo. Y seguimos por la senda costera. Nos quedan más playas aún.


La ruta nos lleva ahora a rodear el Arenal de Moris. Ya se ve Lastres a lo lejos.


Seguimos progresando por tierras del Concejo de Caravia.


Ahora tenemos a la vista la Playa La Beciella y ya intuimos en la lejanía La Isla.


Otro monte que pasar para llegar a la siguiente playa. Delante nuestro la Sierra del Sueve, con su pico Pienzu bien cercano.



Sobre las doce de la mañana ya estaba en la Playa La Espasa y decidí parar en el primer chigre que encontrara abierto. Aunque estaba nublado la temperatura no bajaba de los 25 grados centígrados, y la humedad ambiente pasaba del 80%, con lo que la sensación térmica era de sudoración constante. De vez en cuando caían cuatro gotas que refrescaban el ambiente, pero no llegué a tener que sacar el chubasquero de la mochila.
Estuve un buen rato de descanso, tomando una sidra, y recordando una ocasión que subí al pico Pienzu, desde el Puerto El Fito, con mis compañeros del club deportivo SLAC-Collado Jermoso, y después bajamos andando desde la cima hasta la playa a darnos un chapuzón.
http://www.clubdeportivoslac.org/



Aunque había salido con la idea de caminar hasta Colunga, al llegar, sobre las 13.30 horas, a La Isla y ver un lugar con tanto encanto, que no conocía, decidí quedarme allí.
Encontré alojamiento y comida en el albergue El Furacu, al lado mismo de la playa.
http://personal.telefonica.terra.es/web/albergue-elfuracu/


Después de comer estuve dando un paseo para bajar la comida y conocer la zona. El albergue terminó de llenar todas sus plazas sobre las 15.00 horas. Pero se podía descansar y la gente era bastante educada, alemanes en su mayoría.
Por la tarde un chapuzón en la playa, ¡casi me ahogo! y pasear algo para conocer y cenar en La Isla; me quedé charlando con el dueño del albergue y viendo el partido de fútbol.
Total, en los albergues apenas soy capaz de dormir algo, así que para qué te vas a acostar temprano. Y hacía una noche estupenda. Serían las 24.00 horas y aún estábamos mirando a las estrellas.