sábado, 3 de junio de 2017

Reed Wine y los ácratax. Cuento virtuoso.


Red Wine y los ácratax

Un nuevo personaje os presento: Red Wine; curiosísimo, un cazurrin bastante quijotesco que busca la virtud humana incomodando a la juventud de una ciudad simbólica, un abuelete que aún no se da por vencido.
Érase una vez en la ciudad de los cien caños y en Casa Panchito, emblemático lugar de alterne y juego lúdico sito en un rincón de la plaza mayor, justo al lado de un barranco escalonado donde ya se había matado más de un ciudadano alobado por el resultado de las partidas de cartas y desnortado por el tintorro acarreado cuando un grupo de jóvenes alocados decidieron tomar el pelo a uno de sus más afamados parroquianos incitándole a tomar partido por alguno de los grupos locales que en aquellos días se disputaban los puestos y cargos municipales, ¿desean escuchar cómo fue la disputa dialogada e imaginar los aspavientos de los presentes?
Vayamos con ello.

− ¿No vais a reaccionar, zopencos, aunque con los ojos limpios estáis viendo como estafan y roban los que más deberían cuidar del bien común? ¿Y queréis que yo elija quien me levanta la cartera? Guardar vuestra propaganda política de mis ojos aviesos.
− ¿Y qué tendríamos que hacer, oh, sapientísimo Red Wine según su magnánima inspiración?
−Tal vez si en vez de emborronar los trenes de viajeros y las paredes de las casas con vuestros infames dibujos emplearais tiempo y esfuerzo en formaros como jóvenes virtuosos no heredaríais los defectos de vuestros padres y la corrupción sistemática que subyuga esta ciudad se esfumaría en pocos años. Los que tardareis vosotros en gobernarla.
−Si sigues metiéndote con los que mandan terminarás mal, borrachín.
−Escucha Hexaedron, o como te llame en casa tu señora madre, yo no me meto con los que no me llaman y pues ellos no me ajuntan ni reclaman yo a mis predios y vicios mi vida dedico, sois los jóvenes los que venís a beber mis frascas de vino peleón. Mientras vuestros padres os sueltan algunas monedas todas las semanas os conformáis con beber y disfrutar de vuestra vulgaridad en juergas aún a sabiendas que la mayor parte de ese dinero que lleváis en el bolsillo tiene origen ilícito. Protestáis como fachada pero recibís agradecidos de vuestros padres los sobres, vosotros sois los sobrantes; sois revolucionarios de pacotilla. No tenéis más que una bonita gorra en la cabeza y un nido de pajaritos debajo piando sin cesar.
− ¡Somos ácratax! Tú que sabrás.
− ¿Qué yo qué sabré? Pero si no sabes ni pronunciar, oh, Tretrahedron mal escuadrado, o como te llame tu padre; escucha y no te soliviantes que ahora pido otra jarra: acracia es un estado mental y vosotros no habéis desarrollado nada propio que pueda llevaros o conectaros con semejante de nivel de conciencia. ¡No! no tenéis el suficiente, solo hacéis postureo para las fotos con el teléfono y os ponéis caretas en el rostro para conectaros con los computadores a las redes sociales, ¡usáis seudónimos! No sois más que fuegos fatuos.
− ¿Es eso acaso un crimen?, ¿no estarás en contra de la libertad de expresión?
−Las mordazas os las han puesto vuestros padres y aquellos a los que ellos apoyan, que las hay de muchos tipos; solo hacéis que intentar ocultar la vacuidad de vuestra existencia vana, sois cinco personajillos que hacen de extras en una tragedia que aún os es ajena, por eso os ponéis las caretas. Pero, ¡seamos comediantes! Sonreír que ya vamos por la segunda jarra, mirar, necesito jóvenes virtuosos para lograr una ciudad provechosa y enriquecedora. ¿Qué me dices a eso Dodecahedron? Apuntas maneras, ¡pero dejar los teléfonos! Ya averiguaréis más tarde qué significan esas expresiones. ¿Saldrías etéreo de una de mis pequeñas pruebas?, ¿te ves capaz? ¿Vosotros os apuntáis al desafío?, ¿qué eres capaz de hacer?, oh, joven nada ético además de pintarte el cabello con vivos colores, los mismos por cierto con los que mancillaste la puerta de mi casa y las de toda la calle, que te vi hacerlo.
−Es la más pura expresión artística, mi duende rebosa colorido como emoción alternativa a vuestro mundo gris.
−El mío rebosa vino, joven asexuado e intranscendente, prosiga.
− ¿Tú no puedes comprender que mi actitud es una defensa clara y evidente de nuestra ideología de género? Es novedosa y rompedora con vuestras falsas creencias carentes de legitimidad; abuelo, estás desfasado.
−Me hablas de género pero desconoces el número así pues tan solo te queda hacer mariconadas con los sprais. Eres tan evanescente como la pintura gasificada que utilizas, ¿podrías mostrarme algo más…sólido o al menos líquido? Soy un hombre mineral y no me disuelvo fácilmente.
− ¿Qué te enseñe el sexo?, ¿aquí en el bar?
−Ni te molestes, no hay gran cosa que ver en tu caso y la duda casi ofende; discurría yo que si de sexo hablas no me muestras nada más que unas cuantas frases de seudomarxismo para mariquitas, expón algo que nos podamos llevar a la boca, como este vino.
− ¡Eres tú el que está ofendiendo utilizando lenguaje sexista y agresivo!
−No ofende quien quiere si no quien puede, y yo no puedo ofender a quien no está aquí presente, ¿o me equivoco?
−Vale, juego al equívoco pero, no, bueno, esto, bien, no lo soy.
− ¡Benito! Puedes ya barrer las plumas, que dice que no son suyas, y trae unas aceitunas. ¿A cuántos sexos decís defender jóvenes efebos nada virtuosos?
−Bien, están los trans, las trans, los bis y las bis, lesbianas, gais, y…los…
−Esos déjalos para el final, como cuadriculado que eres joven Hexaedron tan solo atiendes a lo palpable, eso está bien, muy bien. Con los pies en la tierra supongo que discurres que no es algo ideológico la descompensación hormonal que tiene el encantador Dode, aquí presente.
− ¿Cómo que descompensación? Tú ves la barba que tengo.
−Y los pezones constantemente erectos, observo y supongo que es de tanto comer alitas de pollo.
− ¡Y caldos de gallina!
Gritan al unísono sus cuatro amigos.
−El que tiene problemas hormonales es este gordinflas.
−Ilústrenos pues, joven Icosaedron, a la vista está que retiene líquidos.
− ¿Qué yo retengo…? Es que solo puedo ir al gimnasio una vez por semana, ¿pero por qué estás en contra de una ideología que puede cambiar el mundo y lo hará cuando sume los suficientes creyentes? Eres un vejestorio y chocheas.
− ¿Cambiar el mundo mediante una ideología?, ¿eso no es puro estalinismo?, ¿necesidad de creyentes? Y a mayores: catolicismo degenerado, eso es lo que me queréis vender mis amables ácratax. ¿Qué va a ocurrir con los que no nos traguemos semejante bazofia?, ¿a Siberia nos vais a mandar? Observemos claramente el problema tal cual vemos este vino. Podemos tener, es una hipótesis plausible, mundos donde las personas se reproduzcan sin sexo, no serán muy productivas pero sí suficientemente reproductivas.
− ¡Como las esponjas!
−Así bebamos, ¡otra jarra!
−Estupenda propuesta Tetra, dejemos por un momento a los procedentes de mundos esponjosos y pasemos directamente a los diferenciados sexualmente.
− ¡Eso es ideología! Machista, paternalista, patriarcomachismo.
−Bien, entonces trataré de explicárselo al palomo que se está montando a todas las palomas que puede de la plaza mayor en cuanto salgamos del bar. ¡Cú, cú! Lo tuyo es pura ideología. Y de paso también al palomo con jersey que se está beneficiando a vuestras amiguitas, ¿no es verdad joven Tetrahedron?
−Estos son unos capullos, no hagas caso.
−Ellas notan que él es un muchacho fogoso, y ustedes no. Se van con él y ustedes a piarla por calles oscuras. ¡Es algo ideológico!, ¿no habrá pleito entre nosotros por ello, verdad?
−Bueno, ¿y qué importa? ¡Serás…cabrón!
−Dejemos los cuernos y quien los luce mejor en esta ciudad y busquemos incansables la virtud Hexa amigo. Discurriendo, puede haber mundos y seres que se reproduzcan mediante la intervención de tres o más…intervinientes.
− ¡Pero que no estamos hablando de tener hijos! Se trata de expresar nuestra sexualidad y afectividad libremente.
−Asexualidad ciertamente pues el sexo es lo que es y sirve para lo que sirve, y no siempre. Vosotros me habláis del goce, gozar intensamente incluso recurriendo a los órganos sexuales, es lo que buscáis cuando dejáis los espráis en la bolsa de deporte supongo.
− ¡Pero que es una imposición ideológica contra lo que luchamos!
−Admitámoslo por un minuto joven Octahedron, de hecho yo siempre he admirado, secretamente eso sí, a las amantes de su señor padre. Pero, giremos un poco y veamos el asunto desde otro punto de vista. Sois la sal del mundo pero necesito licuaros un poco.
−No nos engañas Red Wine, tú nos quieres drogados, nunca organizados y que hagamos frente común. Sí, vale, tomamos otro vino contigo.
−Ni drogados ni mal organizados os deseo ver jamás, vivimos tiempos eléctricos y vosotros, gracias a esos computadores de mano podéis comunicaros con amigos de las antípodas, ¿cómo casan vuestras ideas estrambóticas con las de los chicos de Nueva Zelanda?
−Comulgan con ellas y hacen frente común contra los estereotipos fracasados que tú manejas, abuelete.
−Un arco iris que abarca el planeta, lo veo, me encanta. Yo desciendo directamente de Noé, ¿no lo sabéis? Desconocéis el circuito del dinero, su formación y evaporación así pues os pasan por delante las personas más corruptas de la ciudad y vosotros seguís pintando monas o incluso aplaudiendo. Primero es necesario detectar la corrupción propia para discurrir sobre la ajena, no somos incorruptibles de suyo así pues habrá que atender o buscar lo que de incorruptible haya en el mundo. El pez mientras está en su elemento se muestra perfecto pero si le sacan fuera, pescado, se empieza a corromper rápidamente, ¿no es cierto joven Icosahedron?
−Deja ya el pescado, nosotros estamos en nuestro elemento realizando acciones revolucionarias, por más que llueva no nos van a parar, ¡Noé!
−Observo que sois negacionistas de la más simple realidad y pues os lleva la contraria constantemente la negáis pintando paredes y trenes, ¿qué puede pasar si la aceptáis? Encalláis una y mil veces vuestra barca del amor pero persistís en el error, ¡sois algo tan romántico! Debo dejaros, ahora recuerdo que tengo cita con el médico, inspección de tuberías.
− ¡Eso te pasa por fumar!
−No, eso me pasa por…es el de la próstata, hijos. Esto se nos está yendo de las manos, será el vino.
−Peace, Red Wine, peace.
−Pis te vas a hacer encima, gorrina, cuando tengas mi edad y te enroscarás como una viborilla. ¡Yo soy un tigre siberiano! Por eso tengo el pelo blanco. Hemos de pasar a la acción directa pero no veis lo que tenéis delante.
− ¡Iniciemos la revolución ahora mismo! Venga, Red Wine, anímate, ¿por dónde empezamos?
−Encallada está mi barca frente a altos farallones pues la juventud voló, la madurez fracasó y la sabiduría nos evita cual murciélago que puede ver en la noche más oscura.
− ¿Y eso por qué?
−Reconoce enseguida la impostura de las creencias y las ideologías, ¡tiene un radar perfecto!
−Pero alguna tendrá que ser la buena, ¿van a fracasar todas en todos los siglos habidos y por haber?
−Impávido y rebosante observo que nada veis y a la nada camináis.
− ¿Cómo que nada vemos?  Tanto vino como tú no tomamos, ¡ya estás ciego!
−Tetra amigo, inocente y mal estudiante, perdido entre la maraña de estupideces con que os alimentaron vuestros padres te encuentro; ejemplo: ¿acaso un sabio hubiera votado al que tenemos ahora por alcalde? Inquiero.
−¡¡Por eso hay que hacer la revolución!!
−Pero si vais a ir todos, borregos, a votar a ese becerro de oro.
− ¡Pero no a ese…corrupto!
−Pues si no sale ese saldrá otro similar para manejar el ayuntamiento; la mayor parte de los días todo se reduce a acostarse solo o acompañado, ¿dónde vemos la virtud en el ayuntamiento? Desembarazadamente a ser posible.
−Podríamos beber agua en vez de vino.
−No por ello dejaremos de ser minerales y corruptibles, pero nunca digamos de esta agua no beberé pues no sabéis que mala es la sed. Este mundo es un negocio, nosotros los operarios, y otros los que se llevan el beneficio, ¡en todos los órdenes de las cosas y las conciencias! ¿En verdad sabemos para qué sirve el género humano? Aparte de para darse un gusto de vez en cuando.
− ¡No seremos sirvientes! ¡Ni dios, ni patria, ni rey!
−Callar un poco gañanes que aún no habéis comenzado ni a trabajar en serio ni a procrear, tan solo os frotáis los unos a los otros. Escasa producción es esa, no sois más que pequeñas piezas de una inmensa maquinaria e ignoráis quienes se llevan los beneficios.
−¡¡Los capitalistas!!
−Dejar de pescar peces y pescar seres humanos, ¿quién dijo eso? No lo recuerdo, pero como sois merluzos casi congelados me sacaréis de dudas, ¿dónde encontramos la virtud si somos ovejas de un rebaño o piezas de una maquinaria?
− ¿En la libertad, no?
−Pues libertarios unidos busquemos incansables la virtud del asunto. Nosotros somos los granos que se muelen en esta rueda de molino que es el mundo, ¿quién se lleva la harina?
−Los ricos.


−Octahedron eres ciertamente insuperable, sal a fumar al patio anda. ¿Y después de muertos?, ¿qué nos llevamos si saqueados hemos sido en vida?
−No queda nada después de la muerte, son solo creencias.
−Ya la pió el pollito gay, el mayor de los creyentes; de la tuya nada eso es seguro, como el humo de un cigarro se evadirán tus afanes en este mundo y pues nada glorioso persigues nada trascendente permanecerá cuando fallezcas.
−Pero es que nada queda de ninguno de nosotros Red, no insistas.
−Ya, por eso tu padre se ha gastado recientemente un millón de euros en renovar completamente el panteón familiar en el cementerio, porque ¡cómo no dejará nada tras de sí!
−Mi padre que haga lo que quiera.
−Pero ese millón de pavos tú no lo vas ni a oler, pues claro Octa, cariño, es su dinero y es su futuro postmortem de lo que se ocupa y mima, ¿y tú? Tan solo quedarás para guardar la cáscara, el nicho que tu padre te ha reservado, ¿y el grano? Esto.
− ¡Pues no veas cuando se le hincha!
−Tú cállate maricón, Red Wine, ¿qué rollo chungo es eso del grano y el pez pescado?, ¿ya estás pensando en tu muerte?
−Lo que tú eres y tus cuatro amigos que creéis que por cambiar la visera de la gorra de adelante para atrás ya habéis cambiado y sois ¿qué, de otra humanidad? Defendéis con estos panfletos ideas que ya eran viejas cuando nacieron vuestras abuelas y creéis que vais en la cresta de la ola, la modernidad absoluta. ¿Quiénes son los tipos más ricos y triunfadores del mundo ahora mismo?
− ¿Los que salen en el Hola?
−Por ejemplo, detengamos el movimiento del tiempo, ¡ahora!, ¿qué vemos?, ¿Quiénes reinan?, ¿Quiénes gozan de riquezas insólitas y desbordantes? ¿Quiénes pagan este convite?
−Los…muy ricos.
−Tetra, siempre dando en el clavo. Pasa al otro lado del telón de luz y observa, ¿no son acaso siempre los mismos? Aquí en la tierra como en el cielo, así en esta vida como en la eterna. ¿Quién reina y goza quien se mata a trabajar y de mondas de patata de ha de alimentar? Si no eres virtuoso no lo verás jamás, sois cortos hasta para discurrir, ideología arco iris, bueno, ¿nunca habéis visto un arco iris? Sí, bien, ¿por qué se enseñó e hizo creer a la gente, me lo podéis decir, que la tierra era plana y limitada como una mesa si al ver el arco iris notas que es redonda? Una esfera perfecta.
−Solo se ve la mitad.
−Tú ni eso que eres miope Tetra y tampoco observarás los infrarrojos ni los ultravioletas pero sabéis que están ahí, ¿dónde está entonces el problema?
−En que no se sabía.
−En la ignorancia para así ser fácilmente manipulados; mírame a los ojos, mis iris son redondos, ¿correcto? ¿Por qué no son cuadrados como tú?
−Para ver bien, no nos digas más.
−Para ver lo suficiente y discernir correctamente; el arco iris muestra de forma concluyente que la tierra y el sol son esféricos, no discoidales y mucho menos planos, ¿les fallaba la visión a nuestros antepasados o eran sus creencias?
−Eran las creencias, se creían cualquier cosa.
−Y seguimos igual y por ello vais a ir votar y saldrá lo que saldrá; era la mirada y creían ver lo que les decían que tenían que ver. Sucedía cualquier evento celeste y ellos veían Objetos Religiosos No Identificados a no ser que se les apareciese La Santa y les indicase una fuente de la que beber agua purificada y con ella lavarse los ojos, ¿cómo miráis vosotros las cosas, mis aguerridos ácratax?
− ¿Se nos va a aparecer La Santa?
−No os vendría mal; pedírselo, que a los ruegos atiende y la virtud en vosotros pretende.
− ¿No creerás tú en esas cosas Red?
−Vosotros tener cuidado al salir de aquí no os caigáis por las escaleras; no queréis trabajar porque creéis que os pagan poco por vuestro trabajo, ¿estoy en lo cierto?
− ¡Es esclavismo lo que hay en nuestros días! Todo el poder al pueblo, muerte al capital, que desaparezca el dinero de la faz de la tierra.
−Eso mismo, y yo pagaré las frascas de vino con poemas bucólicos. Atender y no os levantéis de la mesa: vosotros os movéis, trabajéis o no, el movimiento produce trabajo, eso es lo eficiente, y calor, lo ineficaz, ¿qué tenemos aquí?
− ¡El capitalismo!
−Eso es para los listos, los que saben sacarle el jugo al asunto; tenemos ahora el Calentamiento Global. Miles de millones de personas en movimiento, sus transportes, sus hogares…
−Las casas no se mueven, no nos jodas más Red Wine, eres un fascista.
−Calor en la cocina, el agua caliente, la calefacción, el aire acondicionado, los electrodomésticos, las bombillas, todo produce trabajo o calor, ¿y a dónde va a parar el calor?
−A la atmosfera, es culpa del capitalismo y el consumismo y el…
−Mariconismo, ¡qué brillante eres Dode! No dejas pasar una, ¿y los trabajos de vuestra alma hercúlea? Porque en lo que gastas tú las calorías vamos a dejarlo que estás todo el día frotando y frotando ese palo corto que te cuelga…
− ¿Pero qué dices de alma Red? Estereotipado creyente, me la casco cuando me apetece, ¿eres de alguna cofradía de penitentes?
−Dios me libre, que puedo terminar de nigromante o semejante, seréis desalmados. Vosotros terminaréis siendo como vuestros padres si no consigo haceros virtuosos y luminosos. ¡Seréis oscuros y encapuchados! Qué desafío más grandioso. Mi barca sigue encallada pero vosotros atravesaréis océanos de ignorancia sin mojaros; contarme algo más de esa liga de amantes frotadores de sexos cambiantes y coloristas. Deslumbrarme.


Le sueltan un chorreo de padre y señor mío por mofarse y con lo mínimo que se queda, pues es hombre mínimo y pobre, es con lo de: paterno…no sé qué. Él, que no tiene hijos.
−Petrificado me estáis dejando tal y como me veis me estáis contando; continúo: la energía se transmuta en trabajo o calor, el trabajo en dinero o pérdidas, el dinero en buenas obras o diversión, ¿veis la cadena?
−Te gastas el poco dinero que tienes en vino, peor ejemplo que tú no hay; para maestro no vales todo lo más para profesor.
−Así es Octa, pero saldremos airosos de esta travesía en cuanto desencallemos la nave prodigiosa de la virtud eterna. Observar: mi físico, ya tan deteriorado, es de griego, de escultura griega, me hubierais visto de joven, pero, pero, pero, ¡mis pies son de egipcio! ¿Cómo se come eso?
− ¿Y eso qué tiene que ver con el Colectivo LGTB?
−Me explico: ¿por qué un hombre natural de esta tierra así como todos sus antepasados tiene aspecto de griego mezclado con nórdico y los pies de un Tutankamón?
−Por la mezcla étnica, genética, ¿no lo sabes tú profesor? Eres medio moro y medio…
−Gitano, y con ojos azules; tan solo me habláis de chicos y chicas que vete tú a saber la mezcla genética y hormonal que tendrán los pobres y a los cuales les ponen pegas para expresarse tal y como Dios los hizo; les impiden, me decís, frotarse y tal vez ¡perpetuarse! Algo infame a todas luces. Giremos otro poco, este punto de vista no lo tenéis muy claro; supongamos por un momento que sois inversores afortunados y las sondas espaciales os aseguran y confirman que en Marte hay fabulosos yacimientos de ¿tungsteno? Bueno, lo que sea y por cada euro que gastéis en ir allí, obtener ese mineral y traerlo acá os quedarán en caja veinte, ¿qué haríais vosotros mis preciosos amigos?
− ¿Por cada euro veinte?
−O más si sois buenos gestores, ¿no es mejor que jugarse la propina en las máquinas apostadoras? Ya os veo, estáis dando saltitos por Marte; así se crearon el imperio español, el portugués, el francés, el británico, el norteamericano… ¡por el retorno! El que os frotéis culito con culito, conchita con conchita ni produce trabajo ni tiene retorno; os dais un poquito de calor y tan contentos. Estáis siempre a pérdidas y yo encallado; veamos, ¿hasta qué punto estáis identificados con vuestro aspecto físico?
− ¡Somos así!, ¿qué quieres hacernos creer con Marte y no sé qué?
−Como os veo me vi, como me veis os veréis, solo queda discurrir dónde va a parar el fruto de vuestros diarios afanes pues en el universo nada se pierde, tan solo se transforma; si sois einstenianos me daréis la razón.
−La energía ni se crea ni se destruye y bla, bla, bla, ¡únete a nuestra revolución!
−Calentáis el espacio intersideral con vuestras frotaciones, que no labores virtuosas, y mí la cabeza con tonterías, eso es. Y es por ello que el universo no está ya petrificado en el cero absoluto, sí, va a ser por eso; os movéis, os buscáis incansables, os comunicáis todo el día con los teléfonos, os frotáis, ¿penetrareis también supongo?
− ¿Cómo que si penetramos?
−En la verdad que os mueve, inquiero e incito. Penetradores de verdades universales os veo un día pero habrá que pasarse al vermú de la casa para guiaros hacia ellas, me reafirmo.
−No entiendes a la juventud, abuelo, siempre solo y amargado, estás acabado.
−Ya, va a ser eso. Vosotros coméis diferente, bebéis otras cosas, y pensáis de modo distinto.
− ¡Pues eso! Modernízate.
−Ya veo, tu cerebro octaédrico es diferente al de tu padre, alumno mío en la universidad, ya te digo, ¿sabes que yo sacaba a tu abuela a bailar?
− ¿Cómo que a…bailar?
−Sí, éramos casi salvajes en aquellos días e íbamos a las discotecas a discurrir cómo cambiar el mundo y entre mientras…bailábamos. En la pista, con una esfera de cristalitos girando sobre nosotros.
− ¿Qué escuchabais?
−A tu abuela le encantaba Lou Reed, La Lola que le decíamos al cantante, y también ¡Pink Floyd! Los más grandes.
− ¿Eso qué es?, ¿fluido rosa?, ¿qué estás intentando decirnos?
−Un fluido no, los tripis que se tomaron tus abuelos para hacer a tu padre, y los que se tomaron tus padres para hacerte a ti, que si me descuido me hubiera tocado hacer de padrino en su boda, ¿lo captas? Me querían de padrino en tu bautizo, ¿vas pillando la onda? El mundo gira, la humanidad se mueve, y se vuelve siempre al mismo sitio, y los hijos y los nietos de drogadictos, ¿qué serán?
−Ya lo es, que te muestre el muestrario que lleva en la cazadora.
−Eso es algo tal vez genético pero no hiperbólico así que no desesperes, podemos elevarnos y verlo desde arriba. Tira esa bolsa por el wáter y yo no he visto nada; no me mires así, lo mismo hacía con tu abuelo, yo he sobrevivido y él no, ¿por qué? la respuesta la tienes en la mano derecha y en la izquierda un vaso de vino, tú eliges. No hay una pastilla buena y otra mala, es tu manera de ver las cosas. Si te refugias en un colectivo, una iglesia, un clan, secta, partido, lo que sea, algo que no puedas mandar a tomar por el saco tantas veces como te apetezca es que no das el ancho para ser humano, y por tanto virtuoso. No estás completo. Tira eso, el crimen nunca paga y de sus actividades nunca hay retorno, siempre es a pérdidas, todo se te irá por la letrina. Este planeta se está yendo por la cloaca pues ni cambiamos ni miramos a ver cómo podríamos cambiar y por el agujero nos vamos a ir todos.
−Únete al colectivo.
−Pero si no sabéis ni lo que es un arco iris, ¿qué me importa a mí el colorido? No voy a dejar que me empluméis.
−Los poderosos tratan de impedir que la gente diferente se exprese naturalmente, ¿estás de su lado? Decide ya Red Wine.
−Solo si son pobres, tontorrón, pues a los reyes y los ricos nadie les impide nada, ¿miramos otra vez el Hola? Mirar con atención.


−Entonces… ¿todo es cuestión de dinero?
−De riqueza más específicamente mi húmedo Icosahedron, ¿estás lubricando con las fotos de esta…?
−Este lubrica a todas las horas; será maricón, es como un bonobo.
−Lo cual no es malo en sí mismo agradable Octa pero si no superas la mirada animal…
− ¿Qué mirada animal tengo yo? Esta tía está muy buena, eso sí.
−Pero si babeas mirando las tetas de la duquesa; aún no has abandonado la edad mamante, ¿te la estás imaginando húmeda en su piscina?
−Mejor que no te cuente cómo me la imagino; eres un ser insensible Red Wine; ¿por qué no quieres cambiar?
− ¿Qué queréis cambiar y cómo lograrlo?, ¿el tipazo estupendazo de esta señora?
−Su vida parasitaria llena de lujo. Repartir su riqueza entre todos los pobres.
−Ajá, y también su cuerpazo supongo, y así todos seremos pobres, feos, y tontos sin nadie a quien admirar; eso es envidia malsana, nada virtuoso es ese pensamiento pero me estoy sensibilizando.
− ¿Entonces estás de acuerdo con esa gente explotadora?
−Tan solo con su opulencia magnífica, envidiable, sanamente envidiable por cierto, ¡qué buen gusto tiene vistiendo! ¿No os parece legítimo y valioso ese hogar maravilloso con esta duquesa esplendorosa incluida? Y la piscina olímpica en el jardín, ¡Uff!, me habéis ganado, robado, abducido el corazón; mi cinismo también es de fachada. Yo me tiraría de cabeza a esa piscina, ¡y sin bañador! Bah, pensáis pobremente y el retorno es miserable, ¡no puedo buscar la virtud con vosotros en las cloacas! Vuelvo a sentirme exuberante y prodigioso, ¡Cherchez la femme! Ya me he bañado y ella me ha secado, muy suavemente. Nunca sabréis lo que eso fue, mutantes. Esto es un tiempo de cambios y me lo estaba perdiendo entre frasca y frasca de vino peleón; mañana tenemos boda, ¿no es cierto Icosa?
−Iremos todo el colectivo para apoyar a la pareja.
−Dejar los nabos tranquilos, conozco a los dos chicos desde que iban a la guardería. Escucharme hormonados, que la exploración prostática me aguarda, ¡todo está en la mirada! Y si no andaréis siempre palpando, aprender a observar. Solo así podréis salir del arroyo fétido de alcantarilla pútrida por el que transcurren vuestras vidas, ¡es el amor! Pero necesita patrocinadores, Cupido no pasará sobre nosotros si no le prometemos un retorno consecuente.
−Cupido, ¡ahora van a venir dioses a una boda gay!
−Vendrá todo aquello que convoquemos pero al no haber reina…
− ¿Pero qué dices de reina? Somos ácratax, Red deja ya el vino.
−El río de la verdad me arrastra y sumerge; reina por un día, no sabéis lo que significa una boda, yo he padecido cuatro. Una boda sin novia es como…
− ¡Eso es ideología de género!
−Y sin número, pues va a ser eso, sí, no sabéis lo caras que salen. No todos podemos ser ni rey ni reina, solo pobres imitadores, sin dinero para guardias armados custodiando el templo y oficiando un cardenal primado así pues, ¿qué tenemos casando a dos varones por un triste concejal más aldeano que las berzas? Miremos mejor, ¿Y si fueran tres?, tres varones o mezcla variopinta que también se podría hacer y no se altera la ecuación ni su solución evidente.
−Nos hemos perdido.
−Claro, no sabéis matemáticas, nunca pasasteis del 4,5 y sois nada virtuosos. ¿Qué son las bodas? Imitación de la unión de las personas reales, las que tienen reinos, patrimonios extensos, lingotes de oro en Suiza, inmobiliarias a su servicio personal. Vosotros, y los dos pavitos que se casan mañana sois seres imaginarios. ¿Qué no? ¿Saldrán en el Hola acaso? No existen, ni ellos ni vosotros; podéis frotaros y embarraros cuanto queráis, os falta la mirada, la mirada virtuosa que todo salva y vivifica.
−Adopta a un oso o un neandertal, con ellos te irá mejor según tu modo de ver.
− ¿Acaso piensas airoso Octa que eres una evolución sobre lo mentado porque pasas las horas digitando en la pantalla del teléfono? Solo mirando al frente y a lo alto se puede seguir avanzando, pollitos. Sois esclavos, como toda la humanidad de una historia programada de la que sois incapaces de escapar pues nunca tomáis distancia para poderla observar ni veis el hilo del que poder tirar y deshacer ese velo que os impide ver la realidad tal y cual es.
−El que no ve un pijo eres tú Red, servil esclavo del imperio, fascista disimulado.
−Servicial sí, pero esclavo no, que vivo de una pensión. Vosotros en cambio os gastáis el dinero que les sacáis a vuestros padres y abuelos en máquinas tragaperras y apuestas telefónicas deportivas y eso sí que es esclavitud presente y futura.
− ¡Pero si tú te lo gastas en vino!
−Y en libros de matemáticas Tetra guasón. Me siento como una ballena rotando sobre mi mismo fuera del agua; os han preparado una red a vuestra generación con esa ideología de baratillo y estáis todos presos como moscas; podréis cambiar cincuenta veces de sexo que seguiréis con la cabeza hueca Dode, ¿no lo entiendes?
−No, no lo entiendo.
− ¿Cómo se cambia del estado sólido al líquido?
−Calentando.
−Hoy vais a ir calientes a la cama, escuchar: añadiendo energía al sistema puedes pasar de momio inamovible a líquido incluso inflamable, ¿correcto? Un líquido, añadiendo energía, puede pasar a gas, al estado gaseoso, ¿qué hemos logrado?
−Un pedo, no te sigo.
−Tetra, atiende, las moléculas gaseosas son infinitamente más libres que en estado líquido y no digamos en el sólido, ¿es correcto?
−Las moléculas se liberan, qué bien, ¿y nosotros qué? ¿Nos vas a gasear puto nazi?
−Que tenéis el cerebro de piedra y solo deberíais beber gaseosa, sin vino alguno, o leche, ¿cómo vais a ser más libres si os encajonáis en una ideología o secta o el grupito que sea? Terminareis fosilizados si permanecéis mucho tiempo en ese estado. ¡Liberaos! Dode, mira, nunca se está solo aunque se intenta y los humanos somos seres gregarios e imitadores fantásticos, si consigo hacer de vosotros seres libres y virtuosos os seguirá una legión de imitadores, ¿es una mala idea? Los primeros seres vivos nacieron en aguas termales como pequeñas células esféricas que se liberaban de las piedras y limos del fondo oceánico; veros así, liberándoos de los barros de esta sociedad materialista e inmovilista y flotar alejándoos de su petrificada visión de la vida. ¡El sexo! Sois penosos, lacrimosos.
−Ahora vamos a flotar, ¿te metes tripis Red? Tengo un material muy bueno.
−Ya no tiene uno cuerpo para eso pero peor es arrastrarse siguiendo los delirios ajenos, ¿cómo conseguirlo? Haciendo girar el asunto y mirando las cosas desde varios puntos de vista, pienso yo.
−Anda, vete al médico que igual llegas tarde.

−Y vosotros a pintarrajear trenes que ya sabéis dónde podéis encontrarme cualquier día; un culo limpio no tiene precio, ya os daréis cuenta algún día majetes. Con Dios.

Esto que habéis leído es el borrador de un cuento que saldrá publicado en mi próximo libro acompañando las aventuras de Samur Pan y las diablas azules; tal vez para el verano. Que os aproveche y ser virtuosos, por amor de Dios.

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