lunes, 10 de junio de 2019

¿Tú de qué planeta eres? Deja tu comentario.



¿Tú de qué planeta eres?


Esta es una iniciativa que confío sea provechosa, en especial para la gente joven: ¿Tú de qué planeta eres? Esa es la pregunta y quiero respuestas claras y contundentes; después, si queréis dejar alguna explicación se puede añadir.
Tu historia personal te indica que eres natural de un territorio específico pero, sinceramente, ¿de qué planeta sientes tú que eres? O procedes. Tal vez sientes una afinidad natural hacia los felinos, o los delfines, las aves, los insectos, ¿los... dragones? Eso podría indicar en cierto modo su procedencia.
Expón, si lo deseas, alguna causa o razón e incluso sin razón para contarlo ahora y haberlo cayado hasta el momento. No importa que ese mundo suyo esté identificado o no, o su estrella, o su grupo estelar (constelación) galaxia incluso, no importa; nuestros conocimientos estelares son rudimentarios al día de la fecha actual.
Si os parece bien, podemos hacer un libro, yo mismo lo editaría, con vuestras expresiones familiares y recuerdos de vuestros mundos personales. Es una idea colateral, la iniciativa puede traer consigo muchas más. Algo básico, simple, como los libros de visita donde cada uno deja un saludo o mensaje acompañado de su nombre y firma, algo similar.
Deje su comentario, sin mayor preocupación.


Lo verdaderamente importante es proclamar públicamente de dónde tú eres procedente y tal vez tus ancestros; nadie te pide explicación por tus motivos para andar hoy por aquí, eso es muy personal.
Es una iniciativa para cambiar esta humanidad, radicalmente, de una vez y para siempre; basta ya de ocultación, de andar con miedo por la vida tan solo por ser diferente, algo diferente, al resto de la gente pues en El Universo y los ojos de Dios todos somos por igual e igual de valiosos. 
Recuerda siempre esto: hay tantos mundos cuantos se recuerdan, tan solo desaparecen sumidos en el olvido, y con ellos sus humanidades. Tus ancestros son tu árbol de vida.



Vale ya de andar de lloronas y plañideras por este mundo, ¡Ay, es que no me respetan! Y no sé cuántas cosas más; di alto y claro de dónde procedes, cómo es la gente de allí, y gánate el respeto a tener una vida fecunda y feliz en este maravilloso mundo, ya te irás cuando te apetezca. 
O bien organizaros en una red de auxilios mutuos.
Espero sus comentarios.

¿Cuánto nos ha hecho cambiar El Camino de Santiago?


En estos últimos años leo y escucho hablar sobre lo mucho que ha cambiado El Camino de Santiago de veinte años para acá. Bien, es cierto, algunas cosas han cambiado por necesidad o por deterioro, o por estética. Hay mucho dinero fluyendo por aquí.


Un ejemplo muy visual es la Cruz de Ferro. La antigua fue tirada abajo y destrozada por unos gamberros, la fechoría llegó hasta las más altas instituciones provinciales y se colocó la que hoy día podemos contemplar.
Pero, ¿cuánto nos ha hecho cambiar el Camino de Santiago? Esos cientos de miles de turistas que lo recorren cada año están haciendo huella, y bastante, allá por donde pasan. Y voy a poner como ejemplo la ciudad de León, con unas fotos se verá más claro.


En el día de la fecha se reconocen once albergues para peregrinos en la ciudad, y que yo sepa hay al menos licencia para construir otro más. Y Hospederías como la de San Isidro con muchos años a cuestas atendiendo al peregrino.


Hay albergues donde puedes alojarte con tu perro, tu gato, etc. El casco viejo está lleno de ellos, y además florecen los "pisos francos"; se contratan por teléfono, en la puerta del edificio hay un pequeño buzón con teclado, introduces la contraseña y accedes a las llaves para entrar en el apartamento. 


No tengo ni idea del número de estos pisos que hay actualmente, pues incluso en el edificio que habito tengo uno de ellos, a pleno funcionamiento; raro es el día que no me encuentro algún pilgrim en el ascensor.


Por supuesto también hay excelentes establecimientos donde tratan al peregrino a cuerpo de rey o poco menos. En la foto el Vía León, de fabula. Hoteles, hostales, pensiones, de todo hay en la ciudad para alojar a los modernos peregrinos.



Incluso la fisonomía de los viejos y entrañables rincones ha cambiado y mucho, en buena parte por causa de los peregrinos.


¿Y la hostelería popular? El famoso Barrio Húmedo no es ajeno al paso de las mesnadas peregrinas, ¡todos los días del año pasan con sus mochilas!


Cuando hace veinte años yo trataba de convencer a los dueños de los establecimientos para que pusieran menús peregrinos me trataban de... jipi, como mínimo. Eso eran chorradas de mochilero.



Pues ahora pasan ustedes por allí y raro es el local que no tiene algún menú peregrino o similar; y algunos están muy bien de precio y calidad. Eso sí: hay que mostrar la credencial para que te sirvan como tal.
En fin, ¿qué les parece a ustedes? ¿Cuánto nos ha hecho cambiar si incluso una ciudad como León está siendo profundamente influenciada?
Dejen sus comentarios o expongan ejemplos en otros lugares; yo podría haber puesto Astorga o Ponferrada en esta entrada pero es por León por donde camino mayormente.