domingo, 28 de julio de 2019

El origen de los sacrificios, el canibalismo.


Según vamos descubriendo en la historia de la humanidad de los últimos doce mil años se han cometido todas las atrocidades habidas y por haber y una de ellas, y no es la mayor, es el canibalismo.
En el español actual existe el término, muy antiguo, de caníbal para designar a las personas capaces de comer carne humana. ¿Queréis saber de dónde proviene?
En nuestro caso, el idioma español, proviene del culto fenicio a Baal Hammon que los Cartagineses de Amílcar Barca trajeron a la península ibérica.
Y no solo sacrificaban y se comían de modo ritual a los prisioneros de guerra, había más...


Baal se consideraba que era el hijo primogénito del Supremo Dios El, Eloáh, Elaláh, etcétera. Sus hijos a su vez recibían el apelativo de Elohim; la rama de la familia real eran llamados el, con nombres como Gabriel, Miguel, Rafael, Daniel. Los descendientes de la familia principesca eran los baal.
 Eran un gran honor portar en tu nombre público el apelativo Baal, como por ejemplo el del general cartaginés Hannibaal, Aníbal para los españoles.
Con los siglos el nombre de Baal Hammon cambió a Baal Zubuz, Belzebú; también el de su implacable enemigo Yagüe Sabadoz cambió a Jehová o algo similar y a Sábado. Pero siempre fue lo mismo: luchas entre seres ajenos al ser y sentir humanos y cuyas frágiles vidas importaban nada.
Sí, se les hacían sacrificios humanos a esos seres, especialmente de niños, en fechas señaladas para: "renovar la sangre de los acólitos". Y que su origen divinal no se perdiera.


Desafortunadamente, al día de la fecha, todavía hay personas extraviadas que no comprenden que mantener esas líneas dementes de pensamiento tan solo pueden traer desgracias a la humanidad.
El sacerdote del culto a Baal era llamado Cana, eran los que mataban a los presos y después ofrecían su carne y su sangre en el festín dominical al que todos los adeptos debían acudir.
Los sacerdotes, Cani, de Baal, los caníbales, el recuerdo de sus atrocidades quedó en el idioma español pero no se sacaron las conclusiones necesarias por la necedad y crueldad de aquellos siglos.


Y además opino que Carthago ha de ser destruida; palabra de un natural de la ciudad de León, España.
Cuando les ofrezcan comer de la carne de un señor y beber de su sangre piénsenlo dos veces, que esto ya viene de antiguo. Y los ritos y los sacerdotes han sido siempre los mismos, y la misma necedad.
Es por los niños, por los niños, por los corderos, por los cerdos, las vacas, gallinas y etcétera; hay que terminar con estos cultos oscuros y antiguos cuanto antes y poner fin a las atrocidades contra el género humano de este mundo.
Vuelva a mirar la primera de las imágenes, las dos torres protegiendo la esfinge, la leona, que a todos devora. Es hora de terminar con este tipo de cosas, se hacen de modo disimulado pero cierto al día de hoy.
Todos estamos irradiados por la misma fuente, en todo el universo; de cada uno, personalmente, es función de ver con claridad o andar en oscuridad. 
Beban agua, es muy sano.